Pobladores que residen en áreas próximas a la central nuclear de Fukushima-1, no podrán regresar ni dentro de una década debido a la excesiva radiactividad.

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En este contexto, el ministro de Crisis Nuclear, Goshi Hosono, adelantó que el Gobierno se reunirá con los residentes para explicarles que existe la posibilidad de que no puedan volver a sus casas.

"En Marzo de 2017 habrá zonas de las ciudades de Futaba y Okuma, donde la exposición a la radiación superará los 100 milisievert anuales, mientras que se registrará 50 milisievert en Namie", dijo el ministro de Economía, Comercio e Industria de Japón, Yukio Edano, al término de una reunión realizada ayer con autoridades locales.

En marzo de 2022, algunas zonas de estas tres urbes y de la de Tomioka, habrán reducido la exposición a la radiación a 20 milisievert anuales, informó la cadena japonesa NHK, según despacho de Europa Press.

No obstante, Hosono indicó que el Gobierno seguirá en contacto con las autoridades locales para analizar los planes de descontaminación que pretenden llevar a cabo para permitir el regreso de la población.