De todas las sociedades secretas que han existido en el mundo, ninguna ha captado tanto la atención como la masonería; principalmente porque personas que por sus méritos han llegado a destacarse y que por lo tanto hicieron sentir su influencia en distintos ámbitos, desde el científico hasta el económico, desde el filosófico hasta el militar y político, han pertenecido al arte.

Ha pasado el tiempo, mucho se ha hablado y otro tanto se ha escrito, mucho se ha revelado y otro tanto sigue oculto, mucho se ha mostrado y nada se ha visto, ha pasado por nuestro lado y nadie se dio cuenta. El hecho es que las preguntas siguen siendo las mismas ¿Qué es la masonería? y ¿Por qué sigue siendo secreta? y sobre todo ¿Cuál es su secreto? Y si es tan antigua como se dice.

Se dice que la masonería es un sistema especial de moralidad, envuelto en el velo de la alegoría e ilustrado por medio de símbolos. Una institución universal, ética, filosófica e iniciática.
Que sus bases fundamentales son la creencia en un Dios único, el amor a la humanidad y la fraternidad universal. Que no es ni una secta ni una religión ni un partido político, que exalta la virtud de la tolerancia y rechaza toda afirmación dogmática y todo fanatismo, y que aboga por la justicia social y en contra de los privilegios y la intolerancia.

Noticias relacionadas

Mucho se ha especulado sobre su origen, haciéndolo retrotraer hasta épocas muy antiguas o legendarias y, ha sido en esa etapa antigua donde tuvo lugar un hecho trascendental para la institución: la construcción del Templo del Rey Salomón por el arquitecto Hiram Abif, que es la base de todo el sistema ritual.
Dejando de lado que los orígenes de la masonería provinieran del sufismo y fueran introducidos en Europa por los Templarios, con influencias del celtismo, el crecimiento de la masonería en el Viejo Continente tendría lugar por medio de los constructores de catedrales. Es un hecho reconocido históricamente que los masones recorrían todos los países europeos construyendo catedrales en ciudades y pueblos pero también edificaban castillos y abadías.
Lo que sí se considera como un antecedente directo de la masonería actual es el que está relacionado con los constructores medievales de catedrales de los siglos 12 y 13, los albañiles, en francés: maçon.

Eran operativos, es decir que construir edificios era su trabajo. Estos constructores pertenecían a un gremio cerrado, debido a los conocimientos de manejaban sobre la construcción de catedrales y por los códigos de comunicación que empleaban sus miembros. La construcción de catedrales necesitaba de varias generaciones de albañiles. Los canteros vivían en las posadas de los pueblos y en sus horas de descanso se reunían en un lugar al que dieron el nombre de logia, es decir, refugio, para intercambiar impresiones con sus compañeros.

En Inglaterra durante la Reforma, empezaron a admitir como miembros a hombres ricos y también y sobre todo, de la nobleza.
La masonería moderna nace con la Gran Logia de Londres el 24 de junio de 1717, día de San Juan Bautista, cuando cuatro logias se unieron para formar la Logia Unida de Inglaterra, la institución madre de la masonería en todo el mundo y de ella han derivado todas las logias importantes y reconocidas. El nuevo modelo masónico se extendió muy rápido por Europa y América, además en 1725 se creó la Gran Logia de Irlanda, entre 1726 y 1730 la primera Gran Logia de Francia, la Gran Logia Provincial de Pensilvania en 1731, la de Massachussets en 1733 y la Gran Logia de Escocia en 1736.

De allí en adelante la masonería será simbólica, centrada en edificar el Gran Templo Moral de la persona y no ya catedrales.

Una Gran Logia o un Gran Oriente es denominado Regular cuando cumple ciertos requisitos, para mencionar algunos, ser reconocida por tres o mas logias que hayan sido constituídas de manera adecuada; creer en el Gran Arquitecto del Universo es decir en Dios, debido a lo cual todo masón deberá hacer su juramento ante el libro de la ley sagrada, sus miembros deben ser exclusivamente varones, estarán estrictamente prohibidas las discusiones sobre religión o política en las logias.

Solo pueden pertenecer a la masonería hombres libres y respetables comprometidos a poner en práctica el amor, la paz y la fraternidad, tratando de lograr tanto la perfección personal como la de la humanidad, respetando las opiniones y creencias de cada uno.

Las reuniones las llevan a cabo en logias en donde siempre tienen que estar las Tres Grandes Luces: el libro de la Ley Sagrada, la escuadra y el compás. Estos tres objetos presiden siempre todos los trabajos de las logias.
El libro de la ley sagrada para orientarse en la fe, la escuadra para regular las acciones y el compás para mantenerse en contacto con los demás. La escuadra y el compás son colocados sobre el libro abierto de la ley sagrada.

Para ingresar en una logia, el candidato en estado de oscuridad, como es denominado, debe ser presentado y la moción tiene que ser secundada por otros miembros. A partir de allí, una vez aceptada su solicitud, será iniciado en el grado de aprendiz. Cada grado tiene su propio rito y sus palabras claves. En un principio había solo dos grados, aprendiz y maestro masón. Mas tarde entre uno y otro se agregó el grado de compañero.

Existen varios ritos masónicos. Pero básicamente son dos los que más se han difundido, el Rito de York y el Escocés Antiguo y Aceptado.

El Rito de York o del Arco Real, es el más antiguo de todos los existentes, consta de tres grados simbólicos

Aprendiz, Compañero y Maestro masón y otros grados capitulares.

Lleva esta denominación porque la leyenda señala a la ciudad inglesa de York como la cuna de la masonería inglesa.

Este rito, fue llevado a Francia en 1724 y después al continente americano.

En Argentina pervive en la actualidad en todas las logias que fueron fundadas por británicos. El idioma inglés es usado para sus ceremonias y demás actividades, de ahí que para muchos sea difícil ingresar debido a que el idioma es una barrera. Todos los miembros de este rito manifiestan siempre el orgullo de pertenecer al Rito masónico por excelencia.

Se ha difundido por los Estados Unidos, Reino Unido y territorios bajo su influencia, Israel, en países donde el protestantismo sea importante y en algunos países germánicos.

Se caracteriza por tener un fuerte componente religioso. De hecho lo señala Anderson en las Constituciones donde en uno de sus artículos establece que el masón no será un ateo estúpido. Esta masonería no se enfrenta directamente con el Vaticano.

La diferencia entre la de los Estados Unidos con respecto a la inglesa es su carácter republicano ya que la inglesa es aristocrática debido a su origen monárquico y medieval. Pero que nadie se engañe, en la práctica, ambas, son lo mismo. El Gran Maestre de la Masonería es el Duque de Kent, primo de la Reina Isabel II.


Sin embargo, es el Rito Escocés Antiguo y Aceptado el más practicado en la actualidad en todo el mundo.

Es un rito masónico derivado del sistema escocés que se practicaba en la ciudad de París a mediados del siglo 18. Por lo tanto no es ni escocés ni tan antiguo ya que data de 1786.

A Federico II el Grande (Rey de Prusia) se le deben las llamadas Constituciones del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, sistema masónico ampliatorio de los tres grados simbólicos universales de aprendiz, compañero y maestro masón, a la extensión de 33 grados que completan la formación filosófica del francmasón.

La relación entre la masonería y algunas confesiones religiosas ha sido conflictiva, con críticas tanto por parte de la Iglesia Católica como del Islam. La Iglesia la ha condenado desde el siglo 18 hasta hoy. El Islam la considera una organización clandestina que esconde sus verdaderas intenciones a sus miembros. Los islamistas han ido mas lejos condenando a los masones a la pena de muerte. Antes las discusiones se daban en foros, en artículos, en libros. Hoy el campo de batalla está en Internet.


La condena de la Iglesia comenzó con la Bula In Eminente del Papa Clemente 12 en 1738 hasta la encíclica Custodi Di Quella Fede del Papa León 13 en 1892.
Sin embargo ha habido acercamientos en 1960 con el Papa Juan 23.

El 26 de noviembre de 1983, la Congregación para la Doctrina de la Fe dirigida por el Prefecto Cardenal Joseph Ratzinger, el actual Papa Benedicto, emitió una declaración sobre la masonería firmada por Juan Pablo II, confirmando el juicio negativo de la Iglesia Católica y la prohibición para los fieles de afiliarse bajo pena de caer en pecado grave además de quedar fuera de la comunión.

El Islam ha centrado sus acusaciones en que la masonería promueve actividades sionistas, recluta a hombres con influencia financiera, política, social o científica, también a reyes, primeros ministros y altos funcionarios de gobierno para utilizarlos.
La considera una organización política que ha servido a todas las revoluciones, muy relacionada al judaísmo y al sionismo internacional. La define como un gran peligro y califica a cualquier musulmán que a ella se afilie, sabiendo estos postulados, que es un infiel al Islam.

Pero en el mundo islámico las transformaciones la llevaron a cabo masones. En Turquía Midhat Pashá, iniciado en Inglaterra fue gran visir y lideró a los Jóvenes Turcos para realizar cambios, que solo pudo lograr Mustafá Kemal, llamado Atatürk, el creador de la Turquía moderna y creador del estado laico turco. Al volverse otomana, la masonería no pudo evitar pasar por un proceso de adaptación a su nueva realidad, que contribuyó a hacerla musulmana bajo un fondo sufí. Desde Turquía, el arte, se difundió hacia Asia Central.

Otro dato. Por su dedicación para lograr una paz duradera en la región del Oriente Medio, le fue concedido a Isaac Rabin junto con Yaser Arafat el Premio Nobel de la Paz y el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

Durante el funeral de Isaac Rabin, asesinado el 4 de noviembre de 1995 al final de un mitin realizado en la Plaza de los Reyes de Israel en Tel Aviv, por el extremista Yigal Amir, que le disparó por la espalda antes que pudiera entrar en su auto, el Rey Husein de Jordania, habló y en su discurso, usó palabras que para la mayoría pasaron de largo. Pero no para todos. Llamó a Rabin, su hermano.