Gabriela Arias Uriburu vivió un infierno cuando el padre de sus tres hijos se llevó a los chicos a Jordania y debió derribar muros para poder estar cerca de ellos. Pasaron 15 años desde el inicio de un drama familiar que conmovió a la opinión pública y este miércoles confesó en exclusiva en Canal 26: “Hoy veo la historia, nos veo a nosotros y es haber llegado al Everest, todos, incluido el papá de los chicos”.

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A fines de 1997, sus tres hijos fueron “secuestrados” por su padre Imad Shaban, un jordano a quien conoció en Guatemala. Desde entonces, luchó durante años para verlos. La justicia guatemalteca le dio la tenencia de los chicos a Gabriela pero el padre no obedeció al juez, secuestró a Karim, Zahira y Shariff y se radicó en Jordania.

En 1999, la justicia jordana la reconoció como madre de los niños. En 2005, renunció a sus derechos, confió en la palabra de su ex marido y comenzó a visitar a sus hijos por fuera del acuerdo. Hoy, presenta “Vínculos, encontrándonos con el amor”, el libro que relata su conmovedora historia.

¿Cómo superó ese drama? Ella lo responde: “Se entiende desde otro lugar, cuando uno empieza a comprender que los hijos son otra cosa y que uno tiene que entregar todo por ellos y para ellos para lograr una resolución. La historia viene a abarcarme a mí, esto de resolver el futuro de mis hijos, la familia en los chicos. No seguir minándoles la vida y seguir despedazándolos”.

“Cuando un papá y una mamá empiezan a pelear, cada uno desde sus propios intereses, despedazan al chico, lo destruyen”, agregó Gabriela sobre la separación de un matrimonio y destacó que “hoy la veo a la historia, nos veo a nosotros y es haber llegado al Everest, todos, incluido el papá de los chicos”.

La vida le dio un duro golpe y ella eligió aprender de los errores cometidos: “Los chicos se enojaron porque no quieren seguir estando en imágenes... ya son grandes y te dicen 'basta, es suficiente'. La historia o la relación o vínculos tiene que ver con aprender en qué momento ellos van creciendo, como van tomando la historia y la superación que uno va teniendo con lo que vivió... si no lo superás, el chico no lo supera”.

“Podemos hablar desde muchas capaz que tiene la historia, desde lo político, lo diplomático, lo multicultural. Pero en lo personal, y en lo íntimo, es poder mirarnos a los ojos y que no haya dolor. Eso para mí es un milagro”, confesó en Canal 26.

“Reconocer los errores de uno en el otro es exactamente el trabajo que yo hice”, destacó sobre su vida y dijo que este libro “es el trabajo filosófico y científico de mi historia”.

“Me quedo con una frase que dijo el padre de los chicos: 'Más allá de las diferencias que siguen habiendo, nosotros estamos acá por ustedes, tratando de ayudarlos en la adolescencia'...”, dijo Gabriela y destacó que “como familia hemos evolucionado”.

En Videos, la nota completa de una mujer que conmovió al mundo con su historia y hoy lo cuenta en su libro.