Todo parece normal. Los Bomberos de Pilar estaban de guardia y, en un momento de distención, se toman una foto. Sin embargo, toda la tranquilidad que tenían en aquel momento se perdió poco tiempo después. No por una urgencia, sino por lo que se revelaba en la imagen: la cara de un nene asomado por la ventana.

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“Estábamos solo tres personas en el cuartel y no lo podíamos creer”, explicó uno de los efectivos presentes en aquel momento.

Según publica “Terra”, esta no fue la única vez que sucesos “extraños” sucedieron en el cuartel. Alguna que otra vez comenzaban a sonar alarmas sin que nadie las prenda y los ruidos extraños son moneda corriente.

Nada, comparado lo que vivió otro uno de los efectivos: “Se me apareció una noche en la guardia, hace unos diez años, alrededor de las 2. Estaba más o menos en el mismo sector que se ve en la foto, hasta en el mismo horario, pero del lado de adentro. Parecía de unos 7 u 8 años, con una vincha blanca y un vestido oscuro”, relató el bombero.

Según informa el Diario Regional de Pilar, la presencia de fantasmas se debe a que, tiempo atrás, allí funcionaba una morgue donde trasladaban los cuerpos de las víctimas de accidentes de tránsito antes de ser llevados a las cocherías. La historia cuenta que en uno de los accidentes una familia entera perdió la vida y estuvieron en aquel galpón por varios días. Desde ese momento, las extrañas apariciones y los raros ruidos comenzaron a sucederse…