A partir de la aprobación de una nueva ley que entrará en vigor el 1 de noviembre próximo, Alemania permitirá omitir el sexo de una persona en el momento de su nacimiento y podrá eventualmente figurar como "indeterminado", en lugar de masculino o femenino, ya que sólo bastará con colocar una "x" para indicar que el género es "intersexual".

Así, Alemania es el primer país europeo en impulsar una verdadera revolución jurídica en términos de identidad sexual (sólo en Australia rige una norma similar), puesto que hasta la actualidad la ley sólo hablaba de hombre y mujer, términos aplicables legalmente también a quienes, habiendo nacido de un género, optaban por el otro en función de su autopercepción. Sin embargo, ahora se acepta un sexo indeterminado.

El individuo "intersexual", clasificado así desde el nacimiento, podrá posteriormente decidir si registrarse como masculino o femenino o incluso permanecer así toda su vida sin una especificación respecto de su sexo. Y aunque la prensa alemana ya habla de un "tercer género", los juristas prefieren describirlo como "un estatus específico", que por lo pronto deberá volcarse a infinidad de sistemas que regulan la documentación (trámites de todo tipo, visados, etc.), y que sólo presentan las opciones "m" y "f". Deberían agregar la opción "x".

En la Argentina, el nacimiento en febrero de este año de un niño con los dos sexos en la ciudad misionera de Oberá, puso en debate la intersexualidad y la costumbre de otorgar un sexo en el nacimiento a estos bebés. Ante la perplejidad de los padres, que querían definir la identidad sexual de su hijo, desde el INADI se sostuvo que no debía ser operado, porque tiene "derecho a la integridad y a la autodeterminación de su propio cuerpo". Frente a la posibilidad de una inminente intervención quirúrgica en el Hospital Garrahan para asignarle un sexo, las autoridades del instituto afirmaron que lo primordial era dar apoyo psicológico y social a la familia.