La mística sólo la poseen aquellos que dejan una huella en la gente... y Bon Jovi es clara prueba de ello. La banda de New Jersey volvió a la Argentina, después de tres años, con un show impecable donde su líder encandiló con su sensualidad, su simpatía de siempre y su talento nato.

Noticias relacionadas



En el marco de su tour “Because we can”, Jon Bon Jovi y sus compañeros salieron a las 21 horas, tal como estaba pautado. “What the water made me” (de su último disco What About Now) dio paso a los primeros gritos -de las damas, sobre todo- y las primeras vibraciones del estadio de Vélez. Siguió con “You Give Love A Bad Name”, que debió parar ante la avalancha humana que opacaba la fiesta. Palabras mediante, continuó el espectáculo.

Las mujeres deliraban ante el apuesto cantante que lucía campera de cuero negra y jeans azules. Lo veían por la inmensa pantalla que deslumbraba desde el escenario, una de las más grandes que llegó a nuestras tierras en un recital. Caían rendidas ante sus sonrisas constantes y le gritaban piropos sexuales desde el césped y las plateas. Los hombres, daban el OK a las canciones más rockeras y aprovechaban para abrazar a sus damas en los lentos.

En esta presentación, Bon Jovi no contó con el baterista Tico Torres que debió ser operado de apendicitis de urgencia. Tampoco estaba Richie Sambora, quien dejó la banda por “problemas personales” y que desde entonces es reemplazado por Phillip Xenidis. Pero el sonido sigue intacto, y el gran compañero de Jon fue el tecladista David Bryan, el rubio de los rulos.

“Raise Your Hands”, “Runaway”, “Lost Highway” y “Whole Lot of Leaving” anticiparon a “It's my life”, que hizo saltar a todos con esa adrenalina de siempre y con su estrella corriendo de esquina a esquina para saludar a todos. Siguieron “Because we can”, “What about now”, “We got it going on”, “Keep the faith”, “(You Want To) Make A Memory”, “Captain crash and the beauty queen from mars” y “We Weren't Born to Follow”.

El momento más divertido de la noche llegó cuando Jon llamó al escenario a tres jóvenes para cantar “Who says you can´t go home”. Ellas se derritieron al tenerlo en frente, se animaron a cantar, bailar y le pidieron un beso al galán de New Jersey. Una de las chicas, le robó un “pico” y las otras dos, también recibieron el suyo cuando el ex melenudo decidió entregarse a la pasión argentina.

Y si más diversión hacía falta, Jon se puso en la piel de Mick Jagger y contoneó su cuerpo como el líder Stone para cantar "Start me up" y ser rollinga por un ratito.

Acto seguido, ya en el final, la banda interpretó los clásicos “Sleep when I dead”, “Bad Madicine”, “Wanted. Dead or Alive”, “Have a nice day” y “Livin' on a Prayer”, que generó una de las mayores vibraciones del frío jueves 26 de septiembre.

Aplausos, gritos, ovaciones para Jon y su banda. Había una más, ante los pedidos del público y sonó “I´ll be there for you”, que derritió a más de una, dio lugar a que muchos caballeros aprovecharan para abrazar a sus damas y dejó la mística de New Jersey en el estadio José Amalfitani, entre cowboys y plegarias.

Por Claudia Seta
@setaclaudia