Las sorpresas no siempre son lindas. Eso mismo ocurrió a una familia que halló algo inusual después de hacer compras en el supermercado.

Resulta ser que la familia holandesa Van der Hulst se encontró lo inesperado en la cena: una rana muerta dentro de un frasco de pepinillos en vinagre. Fue recién cuando lo sirvieron en la mesa que se dieron cuenta del asqueroso hallazgo.

“Mi hijo fue el que se fijó y dijo, papá, mira, hay una rana dentro del frasco”, narró la madre de familia.

El supermercado ya recibió el producto y está estudiando si efectivamente la rana fue envasada. El frasco pertenece a la marca propia del local. De confirmarse la historia, los Van der Hulst recibirían una indemnización económica, además de las correspondientes disculpas de la empresa.