Ya no nos callamos más

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"Fue una situación de humillación total, me sentí un trapo de piso, me sentí nada, que me merecía eso" dijo una de las diez valientes y jóvenes mujeres que se animaron a denunciar públicamente a Cristian Aldana, el cantante de la banda El Otro Yo, responsable de cometer reiterados abusos sexuales cuando las denunciantes eran menores de edad.

 

Ella, junto a otras dos mujeres que también han sido sometidas y denigradas por Cristian Aldana, aparece en un video en donde cuentan el calvario por el que se vieron forzadas a pasar.

 

Son casi 10 minutos de un video muy valiente de su parte que se han decidido a compartir y difundir a través del perfil de Facebook de “Matria”.

 

Las víctimas de Aldana hacen referencia a vejaciones como manipulación psicológica, abuso, violaciones, golpes, e incluso las excusas y trampas que inventaba el músico para que las chicas justificaran las horas que pasaban fuera de sus casas ante sus padres o familiares.

 

"Él es un femicida psicológico", comenta en el video otra de las jóvenes violadas, afirmando además que "por los abusos, todas nos quisimos suicidar en algún momento de nuestras vidas". Otra de ellas recordó episodios de violencia física, en los que llegó “a estar hecha una bolita en la punta de la cama mientras recibía patadas”.

 

Cristian Aldana se encuentra detenido con prisión preventiva desde diciembre de 2016, acusado de abuso sexual, corrupción de menores y transmisión de enfermedades sexuales. El juez de instrucción porteño Roberto Ponce que interviene en la causa, entre tanto, determinó rechazar el pedido excarcelatorio presentado por la defensa del detenido,considerando que en todos los casos investigados hubo de parte del músico una “ausencia total de consideración a la minoridad de las víctimas y, también un claro desprecio al género femenino e incluso una falta total de respeto a la noción más elemental de la dignidad humana”.

 

Las víctimas de Aldana, pese al daño físico y psicológico al que se vieron (y se ven) sometidas, advierten con gran valentía: “Ya no nos callamos más”.