ALIMENTACIÓN Y SALUD

La dieta de moda 100% carnívora y sus peligros ocultos

Más allá de los riesgos de cáncer, una dieta en base a carne roja implica un desequilibrio de vitaminas y falta de la fibra.
Domingo 5 de agosto de 2018

Carne

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Una nueva dieta se está poniendo de moda y sus normas son simples: comer solo carne. Un artículo publicado esta semana en la revista Popular Science pone en tela de juicio esta tendencia, que está siendo promovida por un reducido grupo de personas pero tiene cada vez más adeptos.

 

La carne roja es una excelente fuente de proteínas y de varias vitaminas y minerales, indica el artículo de Sara Chodosh. También nos ayuda a saciar el hambre durante más tiempo que otros alimentos. Sin embargo, su consumo excesivo implica varios problemas de salud, muchas veces descritos en los medios pero que los ideólogos de la nueva moda intentan minimizar o negar.

 

La autora destaca los esfuerzos del fisiculturista Shawn Baker por demostrar —en su propio cuerpo y de manera comparativa— las ventajas de una dieta 100% carnívora frente a otra baja en carbohidratos y especialmente pobre en proteínas. También recoge los argumentos del psicólogo canadiense Jordan Peterson y su hija Mikhaila. Estos promotores de la dieta carnívora aseguran que desde que se alimentan exclusivamente de carne la vida les ha cambiado.

 

Mikhaila afirma a sus seguidores en las redes sociales que antes tenía artritis y que ha dejado de sufrirla como consecuencia de su nueva dieta. Baker, a su vez, comentó que su tendinitis desapareció gracias a que come solo carne. Ambos dicen que la dieta carnívora actuó como una cura milagrosa para sus enfermedades y añaden que ahora se sienten menos cansados y con más energía para entrenar.

 

Carne

 

Las carencias de la dieta carnívora:
El organismo humano necesita al menos 13 vitaminas para mantenerse vivo, y los seguidores de la dieta carnívora aseguran que la carne aporta todos estos elementos. Esa afirmación es cierta en parte, ya que la carne no proporciona vitamina C, vitamina E ni folato, que se obtienen de las verduras. Además, algunas vitaminas están conectadas; por ejemplo, si el organismo no recibe suficiente vitamina E, no puede aprovechar la vitamina K, que sí contiene la carne.

 

La carne tampoco tiene fibra, que es imprescindible en funciones como la digestión y cuyo déficit afecta el sistema inmune. Es cierto que los partidarios de comer solo carne pueden tomar suplementos vitamínicos y fibra en polvo, pero muy pocos de ellos toman estos complementos, puesto que los ideólogos de la dieta afirman que la carne aporta todos los nutrientes necesarios.

 

Problemas de salud:
En los últimos años múltiples investigaciones, incluida una que la Organización Mundial de Salud publicó en el 2015, relacionan el consumo de carne con el cáncer de colon y varios tipos de cáncer de próstata. Ese mismo año un equipo independiente de investigadores descubrió que ciertas formas de preparación de la carne que implican su exposición a temperaturas superiores a 148°C pueden fomentar el desarrollo de cáncer de riñón.

 

Comer mucha carne también aumenta el colesterol en la sangre, algo que no ponen en duda los seguidores de la dieta carnívora. Sin embargo, la nutricionista Teresa Fung asegura que una persona con las arterias sanas no debería tener problemas significativos si durante unos meses experimenta una subida del colesterol.

 

Pero el caso es que es importante tener más colesterol HDL y menos LDL. La carne roja grasa aumenta los niveles de colesterol LDL y reduce los de HDL. El problema surge cuando una persona sufre ya enfermedades como la arterioesclerosis, que provoca que se generen placas en las arterias, que con el tiempo se van estrechando.

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PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Coronavirus: incluyen un nuevo criterio pediátrico en la definición de caso sospechoso

"Se incluye un nuevo criterio pediátrico para facilitar la detección precoz de personas con el nuevo coronavirus, con el fin de prestar cuidados de manera oportuna y realizar aislamientos para interrumpir la transmisión", informó el Ministerio de Salud.
Lunes 6 de julio de 2020

Coronavirus en Argentina, cuarentena, Agencia NACoronavirus en Argentina, agencia NA.

El Ministerio de Salud incluyó un nuevo y quinto criterio en la definición de caso sospechoso de coronavirus "para niños y adolescentes de cero a 18 años con síndrome inflamatorio multisistémico", se informó hoy.



"Se incluye un nuevo criterio pediátrico para facilitar la detección precoz de personas con el nuevo coronavirus, con el fin de prestar cuidados de manera oportuna y realizar aislamientos para interrumpir la transmisión", informó el Ministerio de Salud.



Según el nuevo criterio, los pacientes deberán "presentar fiebre durante más de tres días acompañada de dos de los siguientes síntomas: erupción cutánea o conjuntivitis bilateral no purulenta o signos de inflamación mucocutánea (en la boca, manos o pies); hipotensión o shock; disfunción miocárdica, pericarditis, valvulitis o anomalías coronarias; evidencia de coagulopatía; diarrea, vómitos o dolor abdominal".


Además "marcadores elevados de inflamación, como eritrosedimentación, proteína C reactiva o procalcitonina, como así también ninguna otra causa evidente de inflamación (incluida la sepsis bacteriana, síndromes de shock estafilocócicos o estreptocócicos)", agregó.



El Ministerio agregó que se mantiene vigente el primer criterio para la definición de caso sospechoso para personas de cualquier edad toda persona (de cualquier edad) que presente dos o más de los siguientes síntomas: fiebre de 37.5°C o más; tos; dolor de garganta, dificultad respiratoria; pérdida reciente del sentido del gusto y/o del olfato que viva o que haya estado en una zona de transmisión local del nuevo coronavirus; o resida o trabaje en instituciones cerradas o de internación prolongada; sea personal esencial (de las fuerzas de seguridad, Fuerzas Armadas y quienes brindan asistencia a personas mayores) o habite en barrios populares o en comunidades de pueblos originarios"


Se sostiene, además, el segundo criterio para quienes presenten dos o más de los síntomas mencionados en el primero, sin otra enfermedad que los expliquen y requieran internación, más allá del nexo epidemiológico.



También se considera caso sospechoso a los contactos estrechos de un caso confirmado de coronavirus que presente "uno o más de los síntomas característicos de Covid-19; como así también a cualquier persona que presente pérdida reciente del sentido del olfato y del gusto de reciente aparición, sin otra causa definida ni otros signos o síntomas", concluyó la cartera de Salud.

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PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Coronavirus en Argentina: la fecha de saturación del sistema sanitario ante la nueva evidencia

La persistencia de un fuerte aislamiento social en el AMBA, durante más de 4 meses, representa una falencia que se agrava cada día por cuanto los costos económicos, sociales, emocionales, políticos.
Lunes 6 de julio de 2020

Coronavirus en Argentina, hospital, NAHospitales de AMBA, NA.

Santiago Urbiztondo, economista jefe de FIEL, escribió un artículo desmostrando algunas premisas que pueden llegar a suceder. La persistencia de un fuerte aislamiento social en el AMBA, durante más de 4 meses, representa a mi juicio una falencia que se agrava cada día por cuanto los costos económicos, sociales, emocionales, políticos y hasta de salud futura se vuelven desproporcionadamente grandes. Más aún, mantener una cuarentena hasta la aparición de una vacuna o un tratamiento altamente efectivo (que podrían demorarse varios meses o años), dada la posibilidad cierta de que la primavera no traiga consigo el alivio típico de otros virus (como se desprende de los rebrotes en estados del sur de EE.UU.), luce impracticable.

 

¿Cuánto tiempo hay para tal experimento? ¿A qué distancia (en días) estamos de agotar la capacidad de atención crítica (simplificadamente expresada por la cantidad de Unidades de Cuidado Intensivo –UCI)? Distintas proyecciones –muchas veces referidas oralmente por distintas autoridades sanitarias y especialistas del país, desde hace varias semanas– parecen indicar que de mantenerse la evolución actual del virus en el AMBA quedan pocas semanas hasta dicho “colapso”. Frente al miedo a que ello ocurra, ingresamos en una “cuarentena reforzada” entre el 1 y el 17 de julio.

 

Las referencias a una alta y creciente ocupación de las UCI, a que el 5% de los contagios requerirán internación en UCI cuya duración promedio superará los 20 días, sin cifras o fuentes concretas al respecto, ha sido un clásico. El Ministerio de Salud de la Nación ha mejorado recientemente la información que hace pública de manera diaria con el fin de realizar estos cálculos. Hasta hace un par de semanas circulaban por los medios periodísticos distintas cifras sobre la cantidad de UCI en las distintas jurisdicciones del país y la ocupación de dicha capacidad por parte de pacientes con Covid-19 y con otras patologías (por el lado de la oferta), pero también sobre el porcentaje de casos que requieren internación en UCI y de su estadía promedio (por el lado de la demanda). Las referencias a una alta y creciente ocupación de las UCI, a que el 5% de los contagios requerirán internación en UCI cuya duración promedio superará los 20 días, sin cifras o fuentes concretas al respecto, ha sido un clásico.

 

Ahora bien, esta nueva información pública permite verificar que algunos de los parámetros que preanunciaban el inminente colapso del sistema sanitario eran incorrectos: la Figura 1 muestra que el porcentaje de casos Covid-19 internados en UCI (utilizando 3 aproximaciones distintas) cayó fuerte desde marzo, ubicándose desde junio en torno o por debajo del 2% (lo cual, comparado con el 5% de internaciones supuestas en base a las expectativas tempranas de la OMS, equivale en términos de capacidad de atención crítica a contar con 150% más de UCI).

Gráficos covid-19 UCI

 

El porcentaje de casos Covid-19 internados en UCI (utilizando 3 aproximaciones distintas) cayó fuerte desde marzo, ubicándose desde junio en torno o por debajo del 2 por ciento. Mientras que la Figura 2 muestra que el tiempo promedio de internación en UCI de dichos pacientes ha promediado 15 días desde el inicio de la pandemia pero sólo 13 días durante junio (lo cual equivale, comparando con internaciones de 20 días, a un aumento de más del 50% de la cantidad de UCI). (Los detalles técnicos de estas estimaciones pueden consultarse en Urbiztondo, S.: “Covid-19: Nueva evidencia para recalcular la fecha de saturación del sistema de atención crítica (UCI)”, Indicadores de Coyuntura No. 621, FIEL, Julio 2020.)

Gráficos covid-19 UCI - Figura 2


Estas regularidades son consistentes con una noticia potencialmente muy auspiciosa: la demanda decreciente de UCI por parte de los nuevos casos de Covid-19 podría deberse a una reducción de edad promedio de los nuevos contagios, o a mejoras en los tratamientos aplicados al progresar la pandemia. Alternativamente, podría obedecer al mayor testeo de casos asintomáticos o leves a medida que aumenta la capacidad de realizar testeos o cambia la estrategia sanitaria de manera tal que aumenta el porcentaje de tests PCR positivos (como con el Plan Detectar, por ejemplo).

 

En todo caso, aun cuando esta interpretación quede pendiente (a cargo de especialistas obviamente), o tal vez ya sea conocida en ciertos ámbitos, no deja de ser cierto que proyectar la demanda de UCI con los supuestos habituales conduce estimar un agotamiento más próximo del sistema de salud, que resta libertad para evitar persistir en una estrategia (de aislamiento extremo) que además de ser altamente costosa en muchos sentidos es a todas luces insostenible en el tiempo.

 

Proyectar la demanda de UCI con los supuestos habituales conduce estimar un agotamiento más próximo del sistema de salud, que resta libertad para evitar persistir en una estrategia (de aislamiento extremo) que además de ser altamente costosa en muchos sentidos es a todas luces insostenible.

 

Las proyecciones más apropiadas del tiempo disponible hasta la saturación del sistema de atención crítica seguramente deban combinar o promediar estimaciones para el AMBA y el conjunto del país (donde hay más tiempo -51 días en una estimación cualitativa similar a la de la columna 1) dado que es razonable suponer alguna flexibilidad en los traslados para internaciones de pacientes entre jurisdicciones –incluido el interior de la provincia de Buenos Aires–, y también incluir algún margen de prudencia frente al riesgo (por ejemplo, de un aumento repentino de la velocidad de contagios, o de que parte del personal médico especializado no esté disponible durante el pico de la pandemia), pero ello debe partir de la mejor estimación posible del tiempo disponible según la evidencia disponible, cuya credibilidad seguramente ayude a lograr algún consenso mayor sobre qué hacer de aquí en más.

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