Cristina Kirchner en el Senado (Reuters)

La defensa de la ex presidente Cristina Kirchner pidió que el empresario Carlos Wagner declarara como testigo en el juicio oral por la obra pública en el que la ex mandataria será juzgada. Pero dos meses después, el empresario dijo que hubo cartelización y que para eso se pagaban coimas. Fue cuando declaró como arrepentido en la causa de los cuadernos de la corrupción de funcionarios del gobierno anterior y empresarios, lo que le permitió quedar en libertad.


Wagner era el presidente de la Cámara de la Construcción y titular de la empresa ESUCO.

 

Cuando la defensa de Cristina Kichner pidió la prueba para el juicio oral sostuvo que la acusación central fue que las empresas del Grupo Báez se quedaron con el 80 por ciento de la obra pública vial en Santa Cruz de 2003 a 20015 para lo cual se hacía "una puesta en escena tendiente a disimular en los papeles una competencia entre oferentes que en realidad no existía".


La defensa de Cristina Kirchner, afirma: "Ahora bien, si los demás titulares de las empresas participantes en dichas licitaciones no fueron llamados a prestar declaración indagatoria en la presente causa debe entenderse que a criterio de los acusadores los mismos se encuentran libres de toda sospecha".

 

Noticias relacionadas

El empresario declaró como arrepentido a principios de agosto. Dijo que en 2004 el entonces ministro de Planificación Federal Julio De Vido le dijo que a pedido del entonces presidente Néstor Kichner "la obra pública iba a ser uno de los métodos de recaudación de dinero para los gastos políticos". Para eso cuando se llamaba a una licitación pública las empresas se reunían y entre ellas determinaban quién era el ganador.


"Una vez adjudicada la obra, el compromiso era abonar para gastos políticos, para necesidades políticas, el anticipo que estaba establecido los pliegos. El porcentaje del anticipo financiero era entre el 10 y 20 por ciento del total de la obra, y deducidos los impuestos el compromiso era entregar la totalidad restante del anticipo financiero a modo de retorno", dijo Wagner.


El juicio oral por la obra pública está a cargo del Tribunal Oral Federal 2. Los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Jorge Tassara todavía no decidieron si aceptan a Wagner y a Calcaterra como testigos. Tampoco fijaron la fecha de inicio de juicio, que podría ser para principios del año que viene.

 

El fiscal del juicio, Diego Luciani, pidió copia de la causa de los cuadernos y podría pedir la declaración de otros empresarios que declararon como arrepentidos y que aceptaron que pagaron coimas para obtener negocios de la obra pública, como Aldo Roggio, Gabriel Romero y Juan Chediack.