Sergio Massa y María Eugenia Vidal - Política

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El reordenamiento interno que se produce actualmente en el espacio político del peronismo rechazando la eliminación del fondo sojero le abrió una puerta al Frente Renovador de Sergio Massa para terminar de lograr la recuperación de su lugar como principal aliado político de Cambiemos en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, un lugar del que había sido corrido por el “bloque de los intendentes”.

 

El inicio del relanzamiento de la relación entre Massa y la gobernadora María Eugenia Vidal lo propició el presidente de la Cámara, Manuel Mosca, con Rubén Eslaiman y Jorge D´Onofrio, junto a quienes se dejó ver en una reunión con representantes del turf para garantizarles el tratamiento de una nueva ley que regule la actividad.

 

El encuentro dejó casi sin chances al proyecto que cuenta con media sanción del Senado, pero fue una muestra muy clara de que el oficialismo está empeñado en recuperar el equilibrio legislativo tras las últimas derrotas en el recinto y ante la inminente presentación del proyecto de presupuesto para 2019.

 

El PJ Unidad y Renovación, que en el recinto conduce Julio Pereyra, lentamente se fue corriendo hacia una oposición más extrema y ante el anuncio de mayores recortes, eliminación del fondo sojero y paralización de las obras, tendió nuevos puentes con el kirchnerismo y algunos afirman que la reunificación es solo cuestión de tiempo.

 

Con ese marco el Frente Renovador, que tiene la ventaja de que sus legisladores no responden a jefes comunales, replicó la estrategia que mejor le sale, oscilando entre oficialismo y oposición sin tomar posiciones muy definidas y abriendo la puerta a otras negociaciones múltiples.

 

El objetivo de los renovadores massistas es recuperar la vicepresidencia de la Cámara que perdieron con Marisol Merquel a comienzos de este año, y en ese sentido Sergio Massa exhibe una mayor cohesión interna de los integrantes de su bloque, por lo que puede ofrecer mayores garantías para el Ejecutivo a la hora de votar el presupuesto.

 

El recorte para 2019 se estima en por lo menos 25 mil millones de pesos y significará un golpe importante en las transferencias de fondos a los municipios, por lo que incluso el oficialismo deberá hacer esfuerzos para contener a sus jefes comunales.

 

En ese escenario el peronismo lleva varios encuentros, algunos con la presencia de mas de 40 intendentes, lo que hace suponer que ese espacio va a ofrecer una dura resistencia al ajuste que propone María Eugenia Vidal, y entonces Cambiemos necesitara de reordenar su juego de alianzas para avanzar con el presupuesto para el año que viene.