Daniel Muñoz junto a Néstor y Cristina Kirchner

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Daniel Muñoz, ex secretario de los Kirchner, se ganaba inicialmente su vida como remisero (un caso similar al de Oscar Centeno), y murió en mayo del 2016. Sin embargo, llama la atención que se haya retirado de la función pública en 2009 y declarara poco antes tener dos terrenos, ahorros por 430 mil pesos y un Ford Focus. Son datos que para la Justicia son más que llamativos.

 

Y más: tanto Muñoz como su última pareja, Carolina Pochetti, tenían una inmensa fortuna en dólares.

 

Habían conformado una red de empresas en la Argentina y en el extranjero.

 

Juntos hicieron inversiones por más de 70 millones de dólares, y habrían dado formas a una vasta red de empresas y firmas en Argentina y el exterior del país. Así lo pudo demostrar el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y la Unidad de Información Financiera (UIF), encabezada por Mariano Federici.

 

Muñoz fue sindicado recientemente en la causa de los “cuadernos K”, como el principal “valijero” del matrimonio conformado por Néstor y Cristina Kirchner. Así surge además de las anotaciones del propio Centeno y de las declaraciones judiciales de varios arrepentidos en la causa.

 

Ahora la Justicia trata de establecer si la fortuna por Muñoz era mayor todavía de lo que se conoce. El juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli estudian nuevos datos surgidos tras las declaración de la “arrepentida” Elizabeth Municoy, quien aceptó que era parte de la estructura societaria ilícita que armaron Muñoz y Pochetti.

 

Si se comprueba lo declarado por Municoy, se estima que lo acumulado por Muñoz podría llegar sin inconvenientes a los U$S 100 millones.

 

Lo concreto del caso por estas horas es que Bonadio y Stornelli quieren congelar esos bienes que se intentaron esconder en bancos de varios países para que sean recuperados por el Estado. Los detalles que contó Municoy al fiscal son notables. Los últimos años de vida de Muñoz y de Pochetti fueron en medio del lujo extremo y las grandes movimientos de dinero y compras monumentales.

 

La hipótesis es que Muñoz fue testaferro de Néstor Kirchner y que tuvo accesos a tanto dinero que pudo armar una estructura de testaferros propios, y complejas sociedades off shore.

 

Según Municoy, Muñoz compró un auto Bentley; marca de autos que ingleses considerados como joyas de un inmenso valor.

 

Municoy también habló de inmuebles en la Capital Federal y de casi medio centenar de autos de alta gama.

 

Pochetti, viuda de Muñoz, dijo en declaración indagatoria que desconocía si el origen de los fondos interminables de su esposo muerto eran producto de la corrupción. Actualmente se encuentra presa.

 

La red empresaria de Muñoz y Pochetti se dedicó a compra bienes en los Estados Unidos por más de 70 millones de dólares.

 

Pero gracias al aporte de Municoy los investigadores del caso “Cuadernos” podrían conocer, además, otras inversiones, en varios países fuera de la Argentina.