ESTADOS UNIDOS

Detuvieron a un hombre en Florida por haber tenido sexo con un pony

Nicholas Anthony Sardo, de 21 años, fue apresado luego de confesar que mantuvo relaciones sexuales con un animal macho llamado Jackie G. Admitió sentirse "enfermo" por este acto de zoofilia.
Miércoles 21 de noviembre de 2018

Nicholas Anthony Sardo, de 21 años, fue detenido en Florida, Estados Unidos, después de que confesara haber mantenido relaciones sexuales con un pony macho llamado Jackie G, hasta cuatro veces en el plazo de una semana.

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El detenido aseguró que utilizó protección durante el acto sexual con la intención de evitar contraer cualquier tipo de enfermedad que pueda portar el animal.

 

Sardo fue acusado de “cuatro cargos por tener contacto sexual con un animal y cuatro cargos por bestialidad”. Es así como ha quedado detenido en la cárcel del condado y la fiscalía ya le ha fijado una fianza de 4.000 dólares por lo cometido con el animal.

 

A través de la red social Facebook ha comenzado a hacerse viral una publicación titulada “Justicia para Jackie G”, en la que cientos de usuarios se han manifestado en contra del joven, indignados por la relación que había generado junto al pony.

 

“Pobre caballo, de verdad que hay mucha gente enferma, dan asco”, ha escrito uno de los usuarios molesto con la insólita noticia.

 

La zoofilia es un comportamiento sexual que consiste en la realización del acto genital entre un ser humano y una especie animal. También suele ser llamada bestialismo, bestialidad o zoosexualidad.

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PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Coronavirus: Brasil y EE.UU. siguen siendo el epicentro mundial de la pandemia

California, Texas y Arizona surgen claramente como nuevos focos del COVID-19 en territorio estadounidense. En Brasil, la pandemia parece no tener freno. Los datos de la realidad.
Miércoles 1 de julio de 2020

Coronavirus, Brasil, Estados Unidos, pandemia, ReutersCovid-19 en Brasil y Estados Unidos. Reuters.

Estados Unidos y Brasil, los dos países más golpeados en todo el mundo por el coronavirus, han terminado el mes de junio con un acumulado conjunto de más de cuatro millones de contagios y casi 187.000 fallecidos por COVID-19, lo que los mantenía este martes (30.06.2020) en el epicentro de la pandemia.

 

El recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins informó otros 42.528 nuevos contagios en Estados Unidos, elevando a 2.629.372 la cifra de casos confirmados. El balance provisional de las 20:00 hora local (01:00 CET del miércoles) situó además el número de fallecidos en 127.322, tras reportar otras 1.199 muertes, un acumulado que supera ya la cota más baja de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos unos 100.000 decesos a causa de la pandemia.

 

El promedio de nuevos casos diarios en Estados Unidos está desde la semana pasada por encima de los 40.000, empujadapor el repunte en estados del sur y del oeste como Florida, Texas, California y Arizona, que han surgido como nuevos epicentros del COVID-19 en territorio estadounidense.

 

Nueva York, de todos modos, se mantiene todavía como el estado más golpeado en Estados Unidos por la pandemia con 393.454 casos confirmados y 32.032 fallecidos, una cifra solo por debajo de Brasil, el Reino Unido e Italia.

 

Brasil cerca de los 60.000 fallecidos:

Brasil, el país más grande y poblado de Latinoamérica, tuvo en la última jornada otras 1.280 muertes y 33.846 casos, con lo que el balance total de víctimas al concluir el mes de junio subió hasta los 59.594 fallecidos y los 1.402.041 contagios, según informó este martes el Ministerio de Salud.

 

En junio se registraron 30.280 muertes, prácticamente la mitad del total acumulado desde la primera registrada a mediados de marzo con un paciente en Sao Paulo.

 

 

Mientras la pandemia avanza y llega a los municipios del interior, algunas capitales comenzaron a flexibilizar en los últimos días las cuarentenas y medidas de aislamiento social rigurosas.

 

Un paso atrás en la reapertura estadounidense:

En Estados Unidos, con algunas ciudades registrando récords diarios de casos y con hospitales cerca del colapso, al menos 16 de los 50 estados han tenido que dar marcha atrás en sus planes de reapertura por completo o al menos en los condados con más contagios.

 

Alabama, donde los casos han aumentado un 25 % en las últimas semanas, fue uno de los últimos estados en tomar medidas: Este martes su gobernadora, la republicana Kay Ivey, anunció que extendería hasta el 31 de julio las medidas de aislamiento, que iban a expirar este viernes.

 

De todas maneras, la gobernadora no ordenó el cierre de restaurantes, tiendas y cines, algo que sí hizo el lunes por la noche el gobernador de Arizona, el republicano Doug Ducey.

 

Ante el aumento de casos en el sur y el oeste, los gobernadores de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Massachusetts anunciaron este martes que los viajeros procedentes de California y otros estados con alto número de contagios tendrán que guardar una cuarentena obligatoria de 14 días.

 

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Pandemia
CONFLICTO ENTRE POTENCIAS

China expulsa corresponsales de EE.UU. de New York Times, Wall Street Journal y Washington Post

La determinación del gigante asiático es "en respuesta a la reducción de las plantillas de los medios chinos en ese país norteamericano”.
Miércoles 1 de julio de 2020

China, expulsión de corresponsales, ReutersChina contra los medios de occidente. Reuters.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de China anunció este miércoles la expulsión de los corresponsales estadounidenses de los diarios The New York Times, The Wall Street Journal (WSJ) y The Washington Post, una medida que Pekín dice haber llevado a cabo "con espíritu de reciprocidad".

 

"China exige a los periodistas de nacionalidad estadounidense que trabajan para The New York Times, The Wall Street Journal y The Washington Post, cuyas credenciales caducan antes del final de 2020 que (...) devuelvan sus tarjetas de prensa en los próximos diez días", indicó la cancillería china en un comunicado publicado en su página web.

 

También, Pekín no permitirá que los periodistas damnificados sigan ejerciendo la profesión en China, Hong Kong o Macao, una medida adoptada "en respuesta a la reducción de EE. UU. de las plantillas de los medios chinos en ese país norteamericano, que es una expulsión en todo menos en el nombre".

 

Así mismo, como represalia por la "designación de EE. UU. como misiones extranjeras a cinco medios chinos, China exige con espíritu de reciprocidad que las delegaciones radicadas en China de Voice of America, The News York Times, The Wall Street Journal, The Washington Post y Times declaren por escrito la información sobre su personal, finanzas, operaciones e inmuebles en China".

 

El Gobierno chino avisó que "tomará medidas recíprocas (a las adoptadas por EE. UU.) en cuanto a visados, revisiones administrativas e informaciones". El pasado 2 de marzo, Washington anunció límites al número de empleados de nacionalidad china de los que la agencia de noticias Xinhua, la televisión CGTN, la emisora China Radio International y el periódico China Daily pueden disponer en territorio estadounidense.

 

Mientras que todos los mencionados medios chinos son de propiedad y operación estatal, tan solo Voice of America es dependiente del Gobierno de Washington. La medida de EE. UU. fue a su vez una respuesta motivada por la decisión de Pekín, a mediados de febrero, de revocar las credenciales de prensa chinas a tres corresponsales de WSJ.

 

Para entonces, China alegó que la expulsión se producía por la publicación el pasado 3 de febrero de un artículo de opinión, no firmado por ninguno de los periodistas aludidos, percibido como despectivo y titulado "China, el verdadero enfermo de Asia".

 

El Ministerio de Asuntos Exteriores agregó hoy que las medidas de Washington demuestran "mentalidad de Guerra Fría y sesgo ideológico" al tiempo que han hecho patente, según China, "la hipocresía del autodenominado defensor de la libertad de prensa".

 

 

Tara conocer la noticia, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, reclamó a China que reconsidere su decisión de expulsar a los citados periodistas.

 

El trasfondo de esa expulsión es la guerra comercial que mantienen ambas potencias económicas desde hace dos años, la guerra tecnológica, una subyacente pugna por la hegemonía y, más recientemente, el intercambio de culpas de Pekín y Washington sobre quién de los dos originó la actual pandemia de coronavirus.

 

El ejercicio del periodismo en China se ve dificultado enormemente por las trabas, la fiscalización y las presiones a las que el Ejecutivo somete a los periodistas extranjeros, y las limitaciones y amenazas a los empleados de nacionalidad china en nómina de medios de comunicación foráneos.

 

Generalmente, China considera cualquier información que se desvíe de la "verdad oficial" como un "intento de mancillar a China", y mantiene censuradas para sus ciudadanos la mayoría de las páginas web de los medios occidentales que operan en suelo chino.

 

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