Detención del narco

Federico "Morenita" Marín, uno de los narcotraficantes más buscados de la Argentina fue detenido en Itatí, Corrientes, cuando visitaba a su familia. El hombre era uno de los prófugos del operativo Sapucay, en el que se desbarató una importante banda que operaba en la zona y se detuvo al exintendente local, Natividad "Roger" Terán.


Los efectivos de Gendarmería Nacional tenían la información de que Marín se encontraba escondido en Paraguay aunque solía visitar a su familia en la localidad correntina. El operativo se llevó adelante con absoluto hermetismo y el hombre fue sorprendido cuando se encontraba en el interior de su vivienda.

 

Morenita se refugió armado con una pistola 9 mm en una vivienda de la mencionada localidad. La negociación llevó varias horas y participaron del procedimiento cerca de 20 miembros de la GNA, que aseguraron el perímetro desplegando un operativo cerrojo para impedir cualquier intento de fuga.


El involucrado, ante la presencia de los gendarmes, no vio escapatoria y solicitó ver a sus hijos antes de ser reducido. En comunicación con el Juzgado interviniente, autorizó la petición del narco a cambio de que entregue su arma de fuego. Éste cumplió y, tras ver a sus hijos, fue reducido.

 

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Previo a la entrega se supo que Marín lloró al despedirse de sus hijos y de ourdes, su esposa: "Vos jugá al fútbol... un capo el negro. Maicol, portate bien en el jardín; Sebastián vos sos el mayor; Agustina, estudiá". A cada uno lo señala y le da instrucciones mirándolos a los ojos.


Como los nenes lloran, Marín trata de tranquilizarlos. "Voy a estar bien, voy a estar un tiempo preso pero voy a estar bien. Van a venir a verme. Háganle caso a mamá".


Marín toma el teléfono celular que lo comunicaba con el juzgado, le habla directamente a Soto Dávila y le vuelve a insistir con la libertad de Lourdes. "Tiene que ir a una comunión" , le comenta, explicando por qué debe salir en libertad. Lourdes agrega: "Y sin custodia porque si no parezco vaya a saber que cosa".

 

Luego de la despedida, Marín deja que los gendarmes entren, se le acerquen y lo esposen. Su mujer no quiere separarse de él porque tiene miedo de que lo golpeen. "Tranquila, les di mi palabra", le dice "Morenita".

 

Marín era el líder de una de las tres bandas narco que ingresaba droga al país para distribuirla desde Itatí con preferente destino a Rosario donde era distribuida por “Los Monos”. El pasado mes de agosto se detuvo a su cuñada, también vinculada con las redes del narcotráfico.