Incidentes con manteros en Mar del Plata 

Fueron momentos de alta tensión en Mar del Plata, una ciudad invadida por manteros extranjeros que aprovechan la falta de controles municipales.

 

Por estas horas, los empleados mantienen un conflicto con el intendente Carlos Arroyo que aún continúa, pese a la conciliación obligatoria y que dejó a la ciudad abandonada. En la calle, los manteros protagonizaron esta violenta pelea. A los empujones e insultos.

 

En tanto, los Comerciantes marplatense, que pagan religiosamente sus impuestos, que entregan factura por cada venta, pidieron que se detenga la “proliferación de la venta ilegal”.

 

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Por eso, le exigieron al Municipio que implemente medidas para lograr una “rápida normalización de la situación”, que se vio agravada en distintos puntos neurálgicos de la ciudad por la retención de tareas de los trabajadores.

 

LA COSTA, LLENA DE VENDEDORES AMBULANTES, MOZOS Y MÁS

 

Los venezolanos son la primera comunidad extranjera que copó Mar del Plata. Se sabe que sólo en el último año llegaron casi tres mil venezolanos, escapando de la crisis de su país.

 

Por estos días, en La Feliz, atienden los comercios, son los mozos en los restaurantes, también están como tarjeteros de boliches. Incluso, preparan tortas que luego venden a orillas del mar... frente a los tradicionales churros de la costa.

 

Escapando de Nicolás Maduro, así llegaron los venezolanos. Y ahora se los encuentra en diferentes puntos del de nuestro país. Se los ve en la Costa Atlántica. En Mar del Plata, por ejemplo, son la primera comunidad extranjera en esta ciudad.

 

Algunos aseguran que en Venezuela ya "no podían vivir más" y aseguran que Argentina los recibió "de la mejor manera". "Los marplatenses nos invitan a sus casas, nos tratan muy bien y ya no sabemos cómo devolver tanto amor. La plata que junto me alcanza para estar bien aquí y también para mandar a nuestra familia que quedó allí", aseguró una venezola a Clarín desde muy cerca de La Rambla y los tradicionales lobos marinos.

 

Los venezolanos se destacan por su tonada, esa forma respetuosa al hablar y siempre una sonrisa en cada diálogo. Debieron huír de su país en medio de la crisis y en Argentina se sienten "ayudados". "El desarraigo y la nostalgia te pega fuerte, pero los argentinos nos dan una mano enorme que nosotros devolvemos con ganas de trabajar y esforzarnos día a día", afirmó a dicho matutino un vendedor en una casa de ropa.

Por estos días, los venezolanos que viven en la costa todavía están en pleno proceso de organización, a diferencia de Buenos Aires y otras provincias. Con miras a crecer, ya son la primera comunidad extranjera que vive en Mardel, tal como afirman las estadísticas de la Dirección Nacional de Migraciones: en el último año, 2.945 personas solicitaron el trámite de residencia, calculan que ya son más de 7 mil los que viven en La Feliz, lo que equivale a la capacidad completa de la platea cubierta del estadio mundialista José María Minella.