Condena a Lula, Gustavo Segré, Radio Latina

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El expresidente de Brasil, Luiz Ignacio Lula da Silva fue condenado hoy a 12 años y 11 meses de prisión por corrupción y lavado de dinero, en el marco de una causa referida a obras en el municipio de Atibaia. La sentencia fue determinada por la jueza Gabriela Hardt.

 

Lula está acusado de aceptar reformas en una propiedad -de fin de semana- en la localidad de Atibaia hechas por la firma Odebrecht y OAS, con dinero proveniente de Petrobras, por un valor de 1 millón de Reales. La propiedad en cuestión está a nombre de Fernando Bittar, hijo del amigo de Lula y ex alcalde de Campinas, Jacó Bittar. Este hombre es un testaferro del exmandatario brasileño.

 

Sobre este resonante caso que sacude una vez más a la sociedad brasileña, habló Gustavo Segré, analista internacional. Lo hixo en entrevista exclusiva con el programa "El Exprimidor", conducido por Ari Paluch por Radio Latina 101.1.

 

"Este es un nuevo proceso de los seis que tiene Lula da Silva en su contra", comenzó diciendo Segré.

 

"En esta oportunidad se trata de un caso de corrupción pasiva y lavado de dinero, dos delitos que se le atribuyen al expresidente, por parte de constructoras que participaron del Lava Jato, por una quinta que Lula dice que no es de él, no obstante todas las pruebas demuestran lo contrario en la ciudad de Atibaia", sostuvo el analista.

 

Para poner blanco sobre negro el caso de Lula y las propiedades que el exmandatario de Brasil tiene pero a nombre de otros, dijo Gustavo Segré: "Escrituralmente hablando, esa propiedad estaría a nombre de Ari Paluch (poniendo un ejemplo imaginario), pero cuando entró la Justicia todas las cosas que estaban dentro, estaban a nombre de Gustavo Segré (continuando con ejemplo ficticio)".

 

 

"Esto es claramente el caso de un testaferro que había colocado el bien a su nombre, mientras que el bien era de Lula", agregó.

 

"Las empresas (participantes del Lava Jato) manifestaron en carácter de arrepentidos, que se trataba de devolución de favores (a Lula) por contratos fraudulentos", comentó en Radio Latina.

 

Haciendo mención a las características del lugar en que se hicieron las reformas con dinero de la corrupción, dijo Segré: "Es una casa quinta muy grande, que tiene -incluso- un lago artificial".

 

"También tiene lugar para los huéspedes y una biblioteca gigantesca", sostuvo.

 

Al mismo tiempo, Segré hizo mención a la detención de Lula y la posibilidad que se ha llegado a deslizar de que en algún momento de su vida, solicite el beneficio de la prisión domiciliaria: "Puede sonar a chiste, pero Lula no puede ir a prisión domiciliaria porque no tiene ninguna propiedad a nombre de él, tiene todo a nombre de testaferros".

 

"Lula está bien cuidado, en una sala de 15 metros cuadrados, con baño privado, pero no tiene contacto con nadie. Esto es en la Superintendecia de la Policía Federal en la ciudad de Curitiba", comentó el analista sobre el lugar de detención del expresidente de Brasil.

 

"No es una prisión. Lula tiene algunos privilegios por su condición de expresidente", finalizó.