Mascherano, Selección Argentina, Mundial Rusia 2018, Francia vs. Argentina, Reuters

El exsubcapitán de la Selección argentina Javier Mascherano reconoció que "quizás debería haber renunciado después de la final del Mundial de Brasil 2014", donde era glorificado por su actuación, lo que contrastó con las duras críticas que recibió en Rusia 2018.

 


"Quizás me tendría que haber ido después de la final con Alemania, pero yo no soy así, no pienso en eso, porque sería muy egocéntrico pensar en irme con toda la gente queriéndome. Yo no solo tenía el hecho de seguir jugando en la Selección sino tenía un compromiso con compañeros y gente que trabaja ahí para seguir tirando y que las cosas vayan de la mejor manera", recordó.

 

Es que después del Mundial de Brasil, se lo elogió en forma desmedida, se le alcanzó a pedir en redes sociales que fuera a recuperar las Islas Malvinas, por sus heroicas salvadas defensivas y su actuación en el equipo de Alejandro Sabella.

 

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"Aprendí a convivir con eso, como no me creí todo lo que se decía en el Mundial de Brasil, tampoco creo que sea el culpable de todo. Hay que tener un equilibrio para las dos cosas", consideró.

 

"De un día para el otro, cambia todo para bien o para mal. Eso se iba formando por la carrera que tuve. El fútbol me dio mucho más de lo que merecía, pero también creo que, por momentos, se me hizo cargo de un montón de cosas que no estaban en mis manos. En algún momento se llegó a pensar que yo era el que manejaba todo acá adentro, como si yo fuera el presidente de AFA. Yo simplemente fue alguien que intentó unir, siempre de todos lados. Desde los dirigentes, los técnicos, los jugadores.Siempre me preocupé por tratar de unir y crear un clima bueno para que las cosas vayan de la mejor manera. A veces lo logré, a veces no", agregó en declaraciones a Fox Sports.



River y su futuro post retiro



A los 35 años, Mascherano sorprendió con su respuesta cuando le preguntaron si le gustaría ser entrenador de la Selección argentina en algún momento: "No, ¿vos estás loco?", tiró, rápidamente. Y enseguida, completó: "Una cosa es ser jugador y ver lo que vos ves dentro de la cancha y tener las preocupaciones de un jugador. Yo hablo con muchos compañeros que son entrenadores ahora y cambia muchísimo cuando te ponés del otro lado. Tenés que manejar un montón de situaciones que dependen de vos. Porque vos como jugador podés dar tu parecer, pero el que decide es el entrenador. Muchas veces nosotros nos creemos o nos gusta jugar a ser entrenadores, pero es muy difícil. En mi caso, tengo ganas de seguir jugando. No sé hasta cuando, hasta que no me quiera nadie. Pero quiero seguir".

 


Asimismo, como ocurrió en otras veces, evitó forzar un retorno a River, justo en este momento donde viene en una era importante con Marcelo Gallardo a la cabeza.
"Me queda un año en China para tratar de cumplirlo porque tengo un compromiso con éste club y después veré dónde seguiré jugando. No quiero ser peso para nadie, hoy River está en una situación donde es un club modelo, que está en condiciones de contar con jugadores muy importantes", finalizó.