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La rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda que sufrió Juan Fernando Quintero ante Independiente por la Superliga, fue una de las peores noticias que recibió el mundo de River Plate.

 

El colombiano es un emblema del Millonario, sobre todo tras el segundo gol en el 3 a 1 ante Boca en el Santiago Bernabéu que le dio al club de Núñez la cuarta Copa Libertadores de su historia, y desde entonces, su influencia en River ha ido en aumento.

 

Su baja del primer equipo durante al menos seis o siete meses podría ser un dolor de cabeza para los dirigidos por Marcelo Gallardo.

 

La sensación es que no hay -hoy en día- muchos futbolistas para reemplazarlo sin problemas.

 

El reglamento le permite a River incorporar un refuerzo para reemplazar a Quintero, pero la idea es no plegarse a esto. Primero porque el puesto en el que juega Quintero es uno de los más poblados del plantel riverplatense.

 

En este complicado contexto deportivo, Gallardo tiene otros tres enganches para ocupar ese lugar: el uruguayo Nicolás De La Cruz, Cristian Ferreira y el colombiano Jorge Carrascal, quien debutó en el equipo principal justamente en el 3 a 0 del domingo ante Independiente.

 

El problema que tiene el DT es que los tres son muy jóvenes: De La Cruz tiene 21 años; Carrascal, 20; y Ferreira, 19.

 

Pero River tiene otras cartas para barajar. Es que en el triunfo 1 a 0 ante Atlético Tucumán del domingo 10 de marzo, Gallardo usó un tridente atacante con Ignacio Scocco, Lucas Pratto y Matías Suárez, un plateo bien ofensivo.

 

Otra opción es que salga con dos delanteros y un mediocampo en el que Ignacio Fernández juegue como enganche.

 

¿Quiénes podrían jugar en esa mitad de la cancha? Enzo Pérez, Leonardo Ponzio y Bruno Zuculini. O incluso Exequiel Palacios, en el lugar de alguno de esos tres futbolistas cuando regrese de la fractura de peroné, posiblemente a finales de abril. Camilo Mayada también podría ser de la partida con Ponzio o Zuculini, Enzo Pérez y Nacho Fernández.

 

Cuando Robert Rojas se recupere de su esguince en el tobillo derecho, también podría entrar en consideración para que Gallardo juegue con una línea de tres en el fondo y Gonzalo Montiel y Mayada (Milton Casco recién podrá jugar en la segunda mitad del año y Fabrizio Angileri por ahora solo puede actuar en la Libertadores) suban al mediocampo, con un "doble cinco" para la contención y tres delanteros, o dos "puntas" y alguno de los tres juveniles (De La Cruz, Ferreira o Carrascal) de enganche.

 

También podría darse que el juvenil Julián Alvarez se retrase unos metros en la cancha para jugar como mediapunta, tal como hizo en el Sudamericano Sub 20 de Chile con el seleccionado argentino.

 

Carrascal tendrá posiblemente más oportunidades. De hecho, Gallardo lo convocará más seguido y de los rendimientos del colombiano dependerá la cantidad de minutos que estará en la cancha.

 

Variantes no le faltan a Gallardo, pero no es sencillo reemplazar a "Juanfer".

 

Además, el River del "Muñeco" cuenta con una característica saliente: los rendimientos no suelen resentirse incluso cuando el entrenador realiza muchos cambios. Otro rasgo saliente del River de Gallardo es que se reinventa permanentemente: por caso, la baja de Gonzalo Martínez (hoy en Atlanta United) fue disimulada por rendimientos colectivos que en general son más bien confiables. Por eso la grave lesión de Quintero es un lamento y una preocupación, aunque de ningún modo se vive como un problema difícil de salvar.