Agustín Salvia - UCA

La pobreza escaló 4,7 puntos porcentuales en 2018 hasta el 31,3% de la población argentina y ya afecta a 12,7 millones de personas, según el indicador multidimensional del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).
  

En ese contexto, el 28,2% de la población tiene serios problemas alimentarios, dice el informe de la UCA que a diferencia del INDEC no mide por ingresos sino que realiza una medición sobre seis dimensiones de carencia humana.
  

Esos niveles de carencia son la alimentación con indicadores de inseguridad alimentaria, sin cobertura de salud o sin acceso a la atención médica ni acceso a medicamentos; los servicios básicos, que incluyen los indicadores de conexión a red de agua corriente, a red cloacal y acceso a red de energía.

 

Tras conocerse los alarmantes datos, el director del organismo, Agustín Salvia, dialogó en RADIO LATINA con Ari Paluch en "El Exprimidor" y dijo: "La pobreza multidimensional hace mención a quienes son pobres en varios dimensiones: cuando se es pobre por ingresos y al mismo tiempo se carece de alguno de los derechos básicos que debe tener un ciudadano como tener alimentación segura, agua potable, recolección de seguro, etc."

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"Cuando tomamos tres de estas dimensiones y al mismo tiempo se es pobre, hablamos de pobreza estructural. Todo esto aumentando con respecto el año pasado, esto es el tercer trimestre del 2018 y lo comparábamos desde 2010 a 2017", expresó.

 

Dando más datos sobre el informe, agregó: "Hay al menos 12 millones de personas afectadas, los que efectivamente están sobrantes al sistema económica que son 18,6% de la población que viven con múltiples carencias. 7,9% personas comen si pueden, cada día comer es una aventura".

 

"En este contexto aparecen otros problemas sobre cómo atender la salud, cómo transportarse a una clínica. En el conurbano es donde más ha crecido esta pobreza
multidimensional, hay un crecimiento sistemático", agregó.

 

Siendo consultado sobre cómo se puede salir de esta situación, declaró: "Es patético este país que en vez de salir, profundiza sus situaciones de empobrecimiento estructural. Se debe tener un buen diagnóstico, no es fácil salir pero  tampoco es imposible. Buena parte de la salida de este problema está en el trabajo, en la posibilidad de tener oportunidad de salud, educación, una política de desarrollo económico y político".

 

Al finalizar dio su parecer sobre cuál es el principal problema y concluyó: "Estamos en un país que no parece tener en la agenda pública una política de Estado que presente en los próximos años un crecimiento, no aparecerá si no exportamos bienes y servicios y al mismo tiempo crecemos en el mercado interno. Esa es la clave económica y Argentina aún no lo logró en estos 20 años, el problemaes político. Hay una falta de dirigencia económica, política y social capaz de hacer acuerdos de largos plazo".