Aumento - gas

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El Gobierno determinó dividir en tres cuotas el aumento de la tarifa de gas previsto para abril y aplanar la factura para que los incrementos del invierno impacten un poco menos en la economía argentina.

 

El servicio residencial aumenta 10% en abril, 9,1% en mayo y 7,5% en junio. Las subas, acumuladas, implican incremento total del 29%. Con ese escalonamiento, argumentan desde el Ejecutivo, las familias podrán estar en mejor situación para pagarlo.

 

Pero a partir de los consumos de junio -es decir, con lo que se abona en julio- la factura llegará con un diferimiento de pago del 22% sobre el precio final. Este descuento regirá para los consumos de junio, julio, agosto y septiembre. Ese monto se pagará con las facturas correspondientes a diciembre, enero, febrero y marzo. Es decir, se abonará en 2020. Los intereses quedarán a cargo del Estado.

 

Así, un usuario de categoría R1 -el de menor consumo, que incluye al 53% de los usuarios residenciales de gas- abonará en abril una factura promedio de $448, impuestos incluidos. En mayo, pagará $780 promedio. Y a partir de junio, la tarifa se aplanará.

 

En junio, con el aumento del 29%, debería abonar 1051 pesos. Pero pagará $820, siempre tomando valores promedio. En julio, con un consumo estacional un poco mayor, pagará $919 en vez de $1178, de acuerdo con lo informado por fuentes de la Secretaría de Energía a cargo de Gustavo Lopetegui.

 

Esto regirá para todos los usuarios residenciales. Así, un hogar categoría R3, de mayor consumo, abonará en julio una factura de $4047 mensuales en vez de los $5188 que corresponderían con el incremento del 29%. La diferencia la pagará en el verano.


Así, entre junio y septiembre, las familias dejarán de pagar una parte de la factura que saldarán a partir de diciembre cuando, según las fuentes oficiales, el monto cae un 40% por el menor consumo.

 

De acuerdo con las estimaciones del Gobierno, un hogar de consumos bajos se modificaría $231 en junio, $259 en julio, $212 en agosto y $172 en septiembre, cuando la temperatura empieza a subir. Con las facturas correspondientes a diciembre, enero, febrero y marzo pagaría entonces $219 adicionales por mes por lo que usó en el invierno.

 


Además, las facturas dejarán de ser bimestrales y pasarán a ser mensuales a partir de junio (es decir, la que llegue a los hogares en julio).

 

Las facturas del invierno llegarán así con el ítem de "diferimiento estacional", en el que se indicará qué parte del consumo se pagará más adelante.