Monseñor Enrique Angelelli, beatificación

 

El prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos y enviado especial del papa Francisco, cardenal Ángelo Becciu, beatificó hoy en la provincia de La Rioja a los llamados "Mártires Riojanos", entre ellos a monseñor Enrique Angelelli, asesinado durante la última dictadura militar.

 

Las actividades formales comenzaron el viernes por la noche con una misa solemne celebrada por el cardenal Becciu en la catedral y santuario de San Nicolás de Bari.

 

Ante una multitud de peregrinos, el enviado papal preparó el terreno para la beatificación de monseñor Enrique Angeleli, fray Carlos de Dios Murias, el sacerdote Gabriel Longueville, y el laico Wenceslao Pedernera.

 

En su homilía, el delegado del Santo Padre agradeció las palabras de bienvenida, y recibió un gran aplauso al pronunciar el nombre de cada uno de los cuatro mártires riojanos que fueron beatificados este sábado a las 10 en el Parque de la Ciudad.

 

Luego, comenzó una vigilia en la Plaza 25 de Mayo, en la que intervinieron artistas locales. A las 23, comenzó una peregrinación hacia el Parque de la Ciudad, donde continuaron las actividades previas a la gran ceremonia que se prepara, con el lema "Pascua Riojana, Alegría del Pueblo".

 

Monseñor Enrique Angelelli

 

Durante la mañana de este domingo, en el Parque de la Ciudad, se celebró la misa para proclamar beatos los Mártires Riojanos, presidida por el cardenal Becciu y concelebrada por numerosos obispos argentinos.

 

Además, el domingo 28 de abril se celebrará en Roma una misa en acción de gracias por la beatificación de los Mártires Riojanos.

 

"Los Mártires Riojanos son una bendición para la Iglesia en la Argentina. Que la sangre derramada por ellos fecunde nuestro compromiso apostólico y nuestro camino de santidad", expresó la Conferencia Episcopal Argentina en una carta remitida al Papa para agradecerle la beatificación de monseñor Angelelli y sus compañeros mártires.

 

Los represores Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella fueron condenados en 2014 a prisión perpetua en cárcel común e inhabilitación absoluta perpetua, por el asesinato del obispo Angelelli.

 

Los dos represores fueron "responsables de una acción premeditada, provocada y ejecutada en el marco del terrorismo de Estado en contra de Enrique Angelelli y Arturo Pinto", sostuvo el tribunal.

 

Angelelli murió el 4 de agosto de 1976 cuando el vehículo en que viajaba junto a Pinto sufrió un vuelco provocado por otro vehículo en la ruta, cerca de la localidad de Punta de Los Llanos, cuando retornaba desde Chamical hacia la capital provicial.

 

La investigación judicial recibió impulso del Vaticano, cuando el papa Francisco envió dos documentos secretos que resultaron un significativo aporte a la causa.

 

Uno de los documentos fue una carta de Angelelli al entonces nuncio apostólico Pío Laghi en la que advertía estar amenazado, y otra con el relato detallado del asesinato, el 18 de julio de 1976, de dos curas muy próximos al obispo, Gabriel Longueville y Carlos Murias, que hoy serán beatificados.

 

Noticias relacionadas

Monseñor Enrique Angelelli
Beatificación
Religión
Dictadura Militar