Mauricio Macri - economía argentina

Mauricio Macri dio su opinión respecto de la decisión tomada por Cristina Kirchner de poner a Alberto Fernández como candidato presidencial del kirchnerismo de cara a las elecciones 2019. El presidente argentino sostiene que la designación de Fernández es una muestra de debilidad, torpeza y locura, y que aumenta las posibilidades de su propia candidatura ante la eventual fractura de Alternativa Federal, en medio de la pulseada interna entre Sergio Massa y Roberto Lavagna.

 

El Presidente cree que los mercados van a celebrar la sorpresiva fórmula kirchnerista y afirma que si CFK hubiera pensado que ganaba en el balotaje, nunca habría designado a su ex jefe de Gabinete.

 

En la quinta de Olivos, Macri recordó también los videos de Alberto Fernández en los cuales cuestionaba duramente la administración de Cristina Kirchner.

 

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El Presidente consultó en su círculo íntimo por la posible reacción de los mercados económicos ante la decisión de Cristina Kirchner de postularse como candidata a la vicepresidencia. Y la respuesta fue inmediata. "Van a subir los bonos. Es una señal de pérdida de confianza del kirchnerismo, que vendía un triunfo en primera vuelta", le aseguraron a Macri en Olivos, a su regreso de un acto de Cambiemos en el Club 17 de agosto de Villa Pueyrredón.

 

En el mismo sentido, Macri recordó la designación de Amado Boudou como vicepresidente de CFK -sin consultar a nadie– y la reiteración de idéntica estrategia con Carlos Zannini, que era una suerte de Caballo de Troya en la formula liderada por Daniel Scioli.

 

El Presidente sigue insistiendo en la torpeza de la determinación diciendo que Fernández quedó muy desgastado por la primera decisión de la Corte Suprema de solicitar la causa de Vialidad que pondrá a Cristina en el banquillo de los acusados y por su presunta responsabilidad en la difusión de una noticia falsa sobre supuestas cuentas en el exterior que afectaron las chances de Elisa Carrió y Enrique Olivera en los comicios de 2007.

 

Luego de manifestarse sobre la nominación de Alberto Fernández, Macri evaluó que la postura de CFK también significa un rasgo evidente de "locura". El presidente comentó a sus allegados que la mejor elección era Axel Kicillof -que "es joven y honesto", y que la designación del ex funcionario será un error con "dimensión épica".

 

Para que se entienda su concepto de locura política sobre la designación de Fernández, Macri comentó a sus allegados: "Si nombro como candidato a presidente a uno de mis ministros y yo me pongo como vice, ¿qué van a pensar los que están mirando desde afuera?", preguntó con retórica. Y él mismo se contestó: "Que lo voy a manejar yo, obvio. Por eso, digo, lo de Cristina es una locura".

 

Macri tiene mala relación con Alberto Fernández; ya que éste está acostumbrado a castigarlo en sus declaraciones periodísticas. El presidente espera que se de un eventual debate público para ajustar cuentas. "Alberto es oscuro", sostiene Macri.

 

Si los radicales siguen con su plan original, en la Convención Nacional del 27 de mayo definirán un plan de acción que tiene dos ejes básicos: ampliar la coalición Cambiemos y proponer unas PASO competitivas entre Macri y un eventual candidato propio. Los radicales sostienen que el Presidente está en una posición de debilidad y que el mejor antídoto para esa situación es una competencia interna que permita sumar volumen y votos a Cambiemos.

 

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, escuchó los planteos radicales y respondió con su habitual lógica cartesiana.

 

"Cada gobernador eligió su cancha, y hasta desdobló la elección para cumplir con sus planes electorales. Entonces, si lo hicieron los gobernadores, cómo no lo va a hacer el Presidente", contestó Peña ante las propuestas públicas y reservadas del titular del radicalismo, Alfredo Cornejo.

 

En este marco, las declaraciones del jefe de Gabinete tienen un correlato obvio y preciso. Si Macri no quiere internas competitivas, porque cree que es lo mejor para la campaña presidencial, no habrá unas PASO que planteen lucha entre los socios mayoritarios de Cambiemos.

 

Este mensaje político llegó sin escalas al bunker de Cornejo, quien se quedó con la tarea de redactar un documento institucional que pondrá consideración de la Convención Radical. El gobernador de Mendoza entiende las razones de Peña, pero igual insistirá con la ampliación partidaria de Cambiemos y la posibilidad de designar a un candidato propio que dispute las PASO a presidente con Macri.

 

Si Cornejo persiste en sus propuestas políticas, y éstas son ratificadas por la Convención Nacional, Macri propondrá una alternativa que provocaría un shock en la UCR. El Presidente aceptaría disputar unas PASO competitivas -quizás con Martín Lousteau-, pero a cambio propondrá que cada socio político presente sus listas completas con sus propios candidatos.

 

O sea, Macri compite con un candidato radical y sus listas a senadores y diputados no representan a Cambiemos, sino al PRO. Y el radicalismo, si quiere ir a la competencia por la fórmula presidencial, tiene que presentar sus propias listas sin la integración de los candidatos de PRO. Una perspectiva que disuadiría al radicalismo de competir con la fuerza del Presidente, ya que complicaría las chances de sus legisladores.

 

Listas por su orden, y el que gana en las PASO se queda con todo. Esa es la propuesta de Macri para discutir los planteos políticos de Cornejo y sus correligionarios, que tendrán su respaldo institucional en la convención radical que se hará en Parque Norte.

 

Macri cree que la determinación de Cristina fortalece su propia candidatura presidencial y abre un fuerte debate en Alternativa Federal, en donde compiten Massa y Lavagna con distintas estrategias electorales. El Presidente cree que terminará arreglando la interna con el radicalismo -no descarta ofrecer la vicepresidencia- y que el tándem Fernández-Fernández polariza aún más los comicios generales. Macri cree que es ahora o nunca.