Leandro Paredes - Paris Saint Germain - Fútbol - Deportes

En enero se se supo que el club francés Paris Saint Germain había adquirido el pase del futbolista Leandro Paredes, integrante de la Selección Argentina que disputará la próxima Copa América.

 

El club parisino le había abonado un monto cercano a los 40 millones de euros al Zenit de Rusia. Paredes surgió de las inferiores de Boca Juniors, y es por eso que a la entidad presidida por Daniel Angelici le iba a tocar una buena suma de parte del club francés: 1.299.377,48 euros.

 

El pago se estipuló por el artículo 21 y el anexo 5 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA. Se lo conoce como contribución de solidaridad por los derechos de formación de los jugadores.

 

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La cifra iba a ser abonada en tres cuotas. La primera de 519.750,99 euros estaba pactada para el 6 de marzo pasado. La segunda de 259.875,50 quedaba para agosto próximo y la tercera, parecida en monto a la primera, se pagaría en agosto de 2020.

 

A fines de enero comenzó el intercambio de mails entre el PSG y Boca para convenir el modo en que se iba a hacer el pago. El 12 de marzo, seis días después de la fecha establecida para el primer pago, desde la Boca se comunicaron con París para saber por qué se había retrasado el ingreso de dinero.

 

El 18 de marzo informaron desde Francia que el pago estaba ok. El 22 de marzo los franceses confirmaron la transferencia y afirmaron en siete días el plazo de acreditación. En aquel mail los franceses adjuntaron un comprobante de transferencia internacional, una nota del PSG y la factura emitida por Boca. Allí se indicaba que el dinero debía depositarse en la cuenta que tiene Boca en el Banco Macro.

 

El 4 de abril, por falta de noticias sobre el monto pagado, desde Boca les solicitaron a los franceses que enviaran el número de comprobante SWIFT (de transferencia internacional) para rastrear el dinero. El 11 de abril Boca le advirtió al PSG que iba a hacer un reclamo a la FIFA por falta de pago.

 

Desde Francia respondieron que el pago se había hecho normalmente y figuraba como acreditado. Entonces los boquenses preguntaron en el Macro y la respuesta fue cero. El PSG no había depositado ni un euro.

 

El 17 de abril, tras la respuesta del Banco Macro, desde Boca mandaron carta al PSG. En ella decían que no se había acreditado el dinero que ellos aseguraban haber transferido. Y que al comprobante SWIFT enviado por los franceses les faltaban datos que impedían rastrearlo.

 

El 24 de abril los directivos de Boca comenzaron a entender qué había sucedido. Llegó desde Francia un mail con ocho adjuntos que contenían intercambios de correos y documentos que revelaban que el PSG sí había hecho la transferencia.

 

Cuando los boquenses estudiaron los correos teóricamente enviados para que los franceses recibieran los detalles de cómo hacer la transferencia se dieron cuenta de que algo andaba. 

 

De la información enviada por el club francés se podía ver que el dinero había sido enviado a una cuenta bancaria en México a nombre de una firma denominada "OM IT Solutions S.A de CV".

 

Antes de su llegada a México el monto había pasado por una cuenta del Citibank en Nueva York que pertenecería a la también mexicana "Vector Casa de Bolsa".

 

Y cuando miraron con detenimiento algunos de los mails intercambiados entre supuestos empleados de Boca y la gente del PSG, se dieron cuenta que los correos tenían modificaciones casi imperceptibles. Por ejemplo: el dominio era bocajuniors.com.an en vez de bocajuniors.com.ar. Es decir que los franceses recibieron las indicaciones para hacer el depósito desde cuentas de correo similares –diferían en una letra-a las de quienes debieron haber mandado los mensajes. Fue mediante esa maniobra que se posibilitó-a partir de los datos falsos incluidos en los mails- que se concretara el desvío del dinero del PSG a un cuenta bancaria ajena a Boca Juniors.

 

Los directivos de Boca advirtieron que los habían estafado y les habían sacado nada menos que un poco más de medio millón de euros. De este modo hicieron la denuncia. Por sorteo, el caso pasó en manos del juez federal Ariel Lijo que durante 2019 está de turno con el fiscal Federico Delgado.

 

El fiscal, cuando impulsó la investigación, pidió varias medidas de prueba entre las que se encuentra la declaración testimonial de los que intervinieron en el intercambio de información para realizar la transferencia tanto por parte de Boca como del Paris Saint Germain.

 

Cuando se descubrió la situación, en Boca tomaron la precaución de incautar las computadoras de los empleados relacionados con el trámite para cobrar el dinero del PSG. El fiscal pidió que se realice un peritaje informático para saber desde dónde ingresaron para enviar los correos que fueron modificados y contribuyeron a la realización de la operación que perjudicó a Boca.

 

Según explicaron fuentes judiciales, Lijo ya ordenó algunas medidas pedidas por Delgado. El juez mandó un exhorto a Francia para que les tomen testimonio a los integrantes de la estructura del PSG que intervinieron en la operación con Boca.

 

También mandó exhortos a México-donde está teóricamente la sociedad que cobró el dinero- y a Estados Unidos por donde circuló el dinero que debió haber ido a parar a las arcas de Boca pero quedó en manos aún desconocidas.

 

La investigación judicial por la interceptación de los correos y por una posible maniobra de lavado de dinero recién se inicia. Los investigadores tienen sospechosos en la mira.