Florencia Peña - Declaración

La actriz Florencia Peña realizó una jugada y polémica entrevista con revista Gente en donde habló de todo: intimidad, pareja, política y reveló detalles de su intimidad.

 

"No nos hacemos cargo del deseo. Estamos llenos de complejos y tabúes. Ya de por sí tenemos con el cuerpo una vínculo estrecho, mezquino, inquisidor. Se pone tanto el ojo crítico que el físico se desnaturaliza. Hay un tema con la desnudez. Que la gorda no coge bien y si sube una foto la aniquilan. Que si la sube la flaca también la matan, por el mal mensaje. Que si hay una familia entera haciendo nudismo sobrevuela el fantasma del incesto y la perversión…".

 

"No hay una relación saludable con el tema. El sexo es la energía más poderosa del ser humano. Ha hecho caer imperios y gobiernos, desatado guerras, roto familias. Somos energía", siguió.

 

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"Todavía tenemos terror al goce pleno. La clave de la sexualidad argentina es perder el miedo a hablar de sexo", agregó Florencia.

 

"Yo tengo una relación sexual profunda conmigo misma y la vivo de muchas maneras. También soy auto-sexual, me atraigo a mí misma", confesó la actriz, que detalló: "Me hago Digito Reiki en distintos puntos sexuales del cuerpo".

"Mi debut sexual fue devastador. Tenía 14 años y me sentía culpable, la más sucia", dijo.

 

"Me sentí muy sola. Llegué a pesar 46 kilos. El único trabajo que me habían ofrecido en mucho tiempo fue Bailando (ShowMatch, eltrece). Y aunque la pista era un campo minado, yo me excusaba ´¡Vamos Flor, vamos. Bailar te hace bien!´. Pero llegaba a casa y era otra. Juro que deseé morir", asegura. "Tanto que durante un tiempo tuve un acompañante terapéutico viviendo en casa. Tomaba Zoloft y Rivotril para poder salir a trabajar", confesó.

 

"Es entonces que hoy, cuando me corto los dedos por la desesperación de decir mi parecer respecto de la política, mi representante, mis productores teatrales, mi marido y mis hijos me tienen cortita: ´Florenciaaaa… no te olvides de aquellas épocas´, dicen de inmediato. Tampoco soy una kamikaze. Estoy entendiendo qué lugar ocupo y cómo usar el micrófono para hacer el bien sin generar tensión. Porque hablar de política en este momento es generar tensión", explica.

 

"Me costó volver a ser quien soy. Recuperar mi lugar. Porque el que alguna vez conseguí fue a fuerza de sudor. No soy una actriz de moda. Yo soy una actriz de trabajo".

 

No obstante, dejó entrever qué piensa respecto a la sorpresiva fórmula Alberto Fernández y Cristina Fernández. "En Argentina todo puede suceder. Un día, Mirtha, en su mesa, me dijo: ´Cristina es una cadáver político´. La miré y le respondí: ´¿Si?´. ´Seeeee….´, remató. Pasaron sólo seis meses", cuenta.