ORGULLO ARGENTINO

Sandra Díaz, bióloga argentina, ganó el Princesa de Asturias por estudio sobre cambio climático

La investigadora superior del Conicet en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal obtuvo el premio junto a la estadounidense Joanne Chory. Fue presentada como una "referencia científica en el área de la ecología".
Miércoles 5 de junio de 2019

Sandra Díaz, galardonada con el premio Princesa de Asturias

La bióloga cordobesa Sandra Díaz fue galardonada con el premio Princesa de Asturias de Investigación Científica junto a su par estadounidense Joanne Chory, por sus trabajos pioneros relacionados con el cambio climático y la biodiversidad.

 

Su trabajo, desarrollado por separado en sus países respectivos, "las ha situado en la vanguardia de nuevas líneas de investigación con futuras implicaciones destacadas en la lucha contra el cambio climático", indicó el jurado en un comunicado.

 

La investigadora superior del Conicet en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal, de 57 años y graduada de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), fue presentada como una "referencia científica en el área de la ecología".

 

Noticias relacionadas

Especializada en Botánica, Díaz participó en el desarrollo de un método que permite cuantificar los beneficios de la biodiversidad de las plantas, así como también ha estudiado cómo la biodiversidad permite combatir el cambio climático global, al favorecer las plantas la captura de carbono atmosférico.

 

En esto, su trabajo enlaza con el de la estadounidense Chory, quien según recordó el jurado ha estado estudiando "el desarrollo de plantas capaces de absorber hasta 20 veces más dióxido de carbono del aire que las normales".

 

Dicho proyecto pionero tiene lugar en el Instituto Salk, en La Jolla (California), donde esta científica de 64 años dirige la Harnessing Plant Initiative.

 

El programa consiste en editar genéticamente esas plantas, de manera que puedan absorber más dióxido de carbono, por lo que según valoró el jurado, "se trata de un proyecto de investigación que lucha contra el calentamiento global y, por tanto, el cambio climático".

 

Antes del anuncio de este miércoles las dos habían acumulado ya numerosos premios: Joanne Chory recibió entre otros el Premio LOreal-Unesco para Mujeres en Ciencia, y Sandra Myrna Díaz el Konex de Platino en Biología y Ecología, entregado por la fundación homónima argentina, y el Bernardo Houssay, otorgado por el Gobierno de su país.

 

Díaz es además miembro electo de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, la Academia de Ciencias de Francia y la británica Royal Society.

 

Las dos biólogas suceden en la lista de premiados en esta categoría al sueco Svante Pääbo, reconocido por su secuenciación del ADN de especies extintas hace miles de años, como el hombre de Neandertal.

 

El de Investigación Científica y Técnica es el séptimo de los ocho premios internacionales Princesa de Asturias, considerados como los Nobel del mundo hispánico.

 

En esta ocasión, competían en la categoría 46 candidaturas procedentes de 23 países.

 

El galardón consiste en una escultura de Joan Miró y una dotación de 50.000 euros (unos 56.000 dólares), además de un diploma y una insignia.

 

Como es costumbre, los premios los entregarán los reyes de España, Felipe y Letizia, en un acto solemne previsto en octubre en Oviedo, capital de la región de Asturias.

 

Hasta ahora, los galardonados este año han sido el director teatral británico Peter Brook en la categoría de Artes, el madrileño Museo del Prado en Humanidades, el matemático e ingeniero estadounidense Salman Khan en Cooperación, la esquiadora norteamericana Lindsey Vonn en Deportes, su compatriota Siri Hustvedt en Letras, y el cubanoestadounidense Alejandro Portes en Ciencias Sociales.

Cambio climático
Sandra Díaz
Princesa de Asturias
CAMBIO CLIMÁTICO

La Antártida vivió su día más caluroso desde que se tiene registro, con más de 18°

El termómetro se clavó en 18.3 grados en la zona donde está instalada la base Esperanza de la Argentina y quebró la marca de 17.5 del 24 de marzo de 2015.
Jueves 6 de febrero de 2020

AntártidaAntártida, foto archivo

La Antártida vivió este jueves su jornada más calurosa desde que se tiene registro, ya que superó los 18 grados y quebró la marca de 17.5 del 24 de marzo de 2015.


En ese sentido, este jueves el termómetro se clavó en 18.3 grados en la zona donde está instalada la base Esperanza de la Argentina.


Esta marca superó en casi un grado el récord anterior que se había dado el 24 de marzo de 2015 cuando se registraron 17.5, ya que la temperatura se comenzó a medir, en forma regular en la base, en 1961.


La Base Marambio también registró la temperatura más alta para lo que es febrero -se mide desde 1971- al alcanzar 14.1 grados y superar los los 13.8 grados que hubo el 24 de febrero de 2013.


Estas marcas en la Antártida se produjeron en la misma jornada en la que se vive la segunda ola de calor en el área metropolitana de Buenos Aires, donde la sensación térmica llegó a los 42 grados, con una temperatura superior a los 35.

Antártida
Calor
Temperatura récord
Cambio climático
CAMBIO CLIMÁTICO

El 2019 se subió al podio de los años más cálidos de la historia

A propósito, la Organización Meteorológica Mundial ya dejó en claro que el cambio climático -que produjo un calentamiento global- influye en los incendios forestales que arrasan Australia.
Jueves 9 de enero de 2020

Ola de calor en Europa, REUTERSCalor, REUTERS

El año 2019 fue el segundo más cálido de la historia, pero además completó una década récord en temperaturas, anunció el servicio europeo Copernicus.

 

A propósito, la Organización Meteorológica Mundial ya dejó en claro que el cambio climático influye en los incendios forestales que arrasan Australia.

 

Los datos publicados revelan que 2019 se situó sólo 0,04 grados centígrados por detrás del año récord, 2016, cuando las temperaturas se vieron afectadas por un episodio especialmente intenso del fenómeno meteorológico El Niño.

 

Según la NASA, El Niño provocó aquel año un aumento de la temperatura mundial de 0,2 grados centígrados.

 

Los cinco años más cálidos jamás registrados fueron los que integran el último lustro, cuando el mercurio subió entre 1,1 y 1,2 grados centígrados, respecto a la era preindustrial.

 

El período de 2010-2019 fue también la década más cálida, según Copernicus.

 

Las temperaturas en 2019 fueron 0,6 grados centígrados superiores al promedio del período 1981-2010.

 

"Es innegable que se trata de señales alarmantes", subrayó Jean-Noël Thépaut, director del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, del que depende este servicio especializado en cambio climático.

 

Debido a las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la actividad humana, el planeta ya registró un alza de al menos 1 grado centígrado respecto a la era preindustrial, con efectos devastadores.

 

Conforme con las previsiones de los meteorólogos, 2019 registró numerosos fenómenos extremos.

 

En Australia, los incendios en curso hallaron un terreno idóneo para propagarse debido a la sequía y a unas temperaturas excepcionales.

 

Unos 80.000 km2 se esfumaron con las llamas, una superficie equivalente a la de la isla de Irlanda.

 

Durante el verano boreal, Europa vivió por su parte períodos caniculares sin precedentes.

 

Según Copernicus, el 2019 fue el año más cálido jamás registrado en el Viejo Continente, justo por delante de 2014, 2015 y 2018.

 

Las temperaturas también fueron especialmente elevadas en Alaska y en vastas regiones del Ártico.

 

En relación con la sequedad del ambiente, la tradicionalmente húmeda Ciudad Autónoma de Buenos Aires experimenta en los últimos tiempos períodos con la primera característica, algo que no deja de extrañar a los más veteranos habitantes.

 

Copernicus confirmó por otro lado que las concentraciones de CO2 en la atmósfera continuaron aumentando el año pasado.

 

Al ritmo actual, la temperatura mundial podría aumentar hasta cuatro o cinco grados centígrados a finales de siglo respecto a la era preindustrial y comprometer el futuro de las jóvenes generaciones.

 

Los científicos demostraron que cada medio grado adicional aumenta la intensidad y/o la frecuencia de fenómenos como canículas, tormentas, sequías e inundaciones.

Calor
Cambio climático