VAR, protagonista de la Copa América - ReutersREUTERS


"La Copa está armada para Brasil", con esas declaraciones tajantes de Lionel Messi quedaba en el ojo de la tormenta una organización de Copa América que estuvo plagada de sospechas y de decisiones que opacaron al fútbol, quien debía ser el gran protagonista de esta edición.

 

Al escándalo por corrupción mundial, se le sumó el escándalo del VAR que no es nuevo. Hace unos años River fue perjudicado en la serie de semifinal de Copa Libertadores 2017 ante Lanús. Aunque ahora, la cuestión se trasladó al ámbito de las selecciones.

 

La Conmebol fue duramente cuestionada por el propio capitán de la Selección Argentina, primero lo hizo el martes tras la semifinal ante Brasil y ante el escandalosa decisión de no revisar dos jugadas de penal que podrían haber cambiado el rumbo del partido que terminó en derrota del conjunto albiceleste por 2-0.

 

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Las dos acciones más controvertidas sucedieron en el segundo tiempo. La primera jugada polémica fue a los 25 minutos, cuando Sergio Agüero pisó el área y Dani Alves lo cruzó con el muslo y lo derribó. Sin embargo, el árbitro dejó seguir, la pelota derivó en Gabriel Jesus, quien recorrió 50 metros y cedió para que Roberto Firmino anotara el 2-0. La segunda se dio a siete minutos del final: Arthur tomó la marca de Nicolás Otamendi en un córner y, cuando el defensor ingresaba al área para cabecear, lo frenó con el antebrazo, con total identidad de falta. Pero no hubo sanción.


"Se cansaron de cobrar boludeces en esta Copa América y esta vez no fueron al VAR. El árbitro nos dijo que nos iba a cuidar y respetar, pero nos faltó el respeto con el arbitraje que hizo", apuntó Messi en la zona mixta tras el partido.


La AFA no se quedó atrás y presentó una queja formal para poder obtener los audios del VAR y poder entender porque jugadas tan significativas no fueron revisadas.


La polémica no quedaría ahí ya que durante el partido por el tercer puesto, Messi sufriría una debatible expulsión tras un encontronazo con Gary Medel. En la repetición de la jugada se ve que el argentino fue primero en ser agredido por el chileno.


Al terminar el partido, victoria 2-1 de Argentina, el jugador de Barcelona se ausentó de la premiación y volvió a disparar contra la confederación al afirmar que no fue a recibir la medalla de bronce ya que no puede "ser parte de esta corrupción".


"No fui por todo un poco, no tenemos que ser parte de esta corrupción, esta falta de respeto que nos hicieron durante esta Copa. Estábamos para más, hicimos un partido de campeonato, tanto hoy (por el sábado) como con Brasil, no nos dejaron estar en la final", manifestó en declaraciones a la prensa.


Sus palabras resonaron fuerte en la Conmebol que se vio obligada a emitir un conmunicado donde niega cualquier tipo de arreglo o mal manejo que pueda o que pudo beneficiar a alguna de las 12 selecciones que participaron.


Brasil, anfitriona del encuentro, se impuso en el Maracaná 3-1 ante un Perú que dio a la talla pero que también fue víctima de malas decisiones arbitrales que, al menos, siembran sospechas.

Incluso la final no estuvo exenta de momentos polémicos. En el primer tiempo la jugada del penal para Perú fue revisada por el VAR luego de que el árbitro no tuviera dudas de que haya sido falta y hacia el final del partido, la dueña de casa fue beneficiada con un penal que no fue tal a pesar de también haber recurrido a la tecnología.


El fútbol sudamericano vive una de sus mayores crisis, con cuestionamientos hacia una entidad que hace oídos sordos a los reclamos cuando los episodios de sospecha no terminan. Además se debe mencionar al escándalo de corrupción que estalló en FIFA en 2015 y que conmocionó al fútbol mundial.

 

 

Catorce personas, entre ellas nueve asociadas con el órgano rector del fútbol mundial, fueron acusadas en mayo de ese año de fraude, crimen organizado y lavado de dinero que ha durado varios años. Por esto, siete funcionarios de la FIFA fueron arrestados en el Hotel Baur au Lac en Zúrich y el suizo Joseph Blatter, en ese entonces presidente de la federación, renunció y dejó su puesto a disposición, con el argumento de que se necesitan, emprender nuevas reformas.

 

Resta saber si habrá una sanción a Messi por sus dichos y lo que hará la AFA ante esto, por lo pronto esto queda en un "siga, siga".