Laura Muñoz, ex mujer de Alejandro Vandenbroele, Radio Latina

La Sala IV de la Cámara Federal de Casación confirmó el miércoles la condena contra Amado Boudou en la causa por la venta de la calcográfica Ciccone. El ex vicepresidente fue condenado en agosto de 2018 a 5 años y 10 meses de prisión, acusado de cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública.



Pero no sólo el ex vicepresidente kirchnerista recibió la condena, sino que además, ratificaron la pena para José María Núñez Carmona (cinco años y seis meses) y para Nicolás Tadeo Ciccone (cuatro años y seis meses), y las condenas en suspenso de dos años para Alejandro Paul Vandenbroele, de tres años para Resnick Brenner y de dos años y seis meses para César Guido Forcieri.

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Laura Muñoz, la exmujer de Alejandro Vandenbroele , el supuesto testaferro del ex vicepresidente Amado Boudou, habló al respecto, después de mucho tiempo de silencio. Lo hizo en entrevista exclusiva con Ari Paluch, en su programa "El Exprimidor", por Radio Latina.

 

Muñoz abrió la conversación diciendo que experimenta "la rara emoción de la Justicia, sobre todo en este país, de que un corrupto vaya preso; un caso raro, único en el mundo, donde un vicepresidente se quiere quedar con la máquina de de hacer billetes y una mujer, que no es nadie, lo denuncia y logra salir viva".

 

Sobre el lapso transcurrido entre sus primeras denuncias, siempre desacreditadas desde el entorno K, dijo Muñoz: "Pasaron diez años y eso me parece una eternidad". Aunque al mismo tiempo agregó: "Mi hija tenía 2 años cuando empezó todo y ahora tiene 11. Es mucho tiempo, pero para la historia de nuestro país es muy poco".

 

 

Al ser consultada sobre la posición económica de Alejandro Vandenbroele, su ex marido, dijo: "Él tenía un buen ingreso, incluso trabajaba en Madrid como abogado; y cobraba en euros".

 

"Esta gente tiene ansias de tener más y más", sostuvo Muñoz en Radio Latina.

 

Así mismo, expresó que lo que más le llamó la atención, y le dolió, fue lo sucedido en la provincia de Formosa, donde gente como Alejandro Vandenbroele "fue capaz de robarle a los chicos más pobres de nuestro país".

 

También reveló que "durante mucho tiempo viví una presión psicológica, incluso de parte de la Justicia de Mendoza, donde me quisieron hacer pasar por loca".

 

Finalmente contó: "Hoy me siento totalmente reivindicada y orgullosa de lo que hice. Hoy yo salgo a la calle y la gente me besa y me abraza".