Buque de la Armada de Estados Unidos, Boxer

(Buque de la Armada estadounidense que derribó dron iraní)

Estados Unidos derribó un avión no tripulado iraní en el estrecho de Ormuz porque se acercaba peligrosamente a un navío estadounidense, dijo el presidente Donald Trump.

 

"El (USS) Boxer tomó una acción defensiva contra un dron iraní que se había acercado a una distancia muy, muy próxima, de unas 1.000 yardas", anunció Trump en la Casa Blanca.

 

"El dron fue destruido inmediatamente", señaló.

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El abatimiento del avión no tripulado se produce en un momento de crecientes tensiones en la región del Golfo entre Estados Unidos e Irán.

 

"Esta es la última de muchas acciones provocadoras y hostiles de Irán contra los buques que operan en aguas internacionales", continuó Trump.

 

"Estados Unidos se reserva el derecho de defender las instalaciones de su personal, y sus intereses, y exhorta a todas las naciones a condenar la libertad de navegación y el comercio mundial de Irán", apuntó.

 

El mandatario también hizo un llamado a otros países para que protejan sus naves en el estrecho y colaboren con Estados Unidos.

 

Los Guardianes de la Revolución de Irán, el ejército de élite de la república islámica, dijo que había detenido a un "petrolero extranjero" y a sus 12 tripulantes por presunto contrabando de combustible, tras una serie de incidentes con buques-cisterna en esta región bajo alta tensión desde hace más de dos meses.

 

Las tensiones en el Golfo han aumentado en los últimos meses, con enfrentamientos cada vez más intensos entre Estados Unidos e Irán, reavivadas por la retirada de Washington del acuerdo sobre el programa nuclear iraní y el restablecimiento de las sanciones contra Teherán.

 

El 5 de mayo de 2019, un mes después de haber incluido en su lista negra de "organizaciones terroristas extranjeras" a los Guardianes de la Revolución -ejército ideológico iraní, y a la fuerza Qods, encargada de las operaciones exteriores de los Guardianes-, Estados Unidos anunció el despliegue de un portaaviones y de bombarderos en Oriente Medio.

 

En las semanas siguientes, Washington reforzó su presencia militar en la región.

 

Un año después de la retirada unilateral de Estados Unidos del acuerdo sobre el programa nuclear iraní, el presidente estadounidense Donald Trump impuso nuevas sanciones contra diferentes sectores económicos iraníes.

 

El 8 de mayo, Irán anunció que dejaba de limitar sus reservas de agua pesada y de uranio enriquecido, medidas a las se comprometió en el acuerdo internacional de 2015. Hasta ese momento, Irán había respetado sus compromisos, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

 

El 1 de julio, Teherán anunció que había superado el límite impuesto a sus reservas de uranio poco enriquecido. El 8, anunció que producía uranio al menos a un 4,5%, un nivel prohibido.

 

Cuatro navíos, tres de ellos petroleros, fueron el blanco el 12 de mayo de "actos de sabotaje" en las aguas territoriales emiratíes. Washington y Riad incriminaron a Irán, que lo desmintió.

 

Teherán, que amenazó varias veces con cerrar el estrecho de Ormuz, por donde transita un tercio del crudo mundial, consideró estos actos "alarmantes".

 

El 13 de junio, dos petroleros, uno de ellos japonés, fueron atacados en el mar de Omán. Washington, Londres y Riad acusaron a Irán, que lo desmintió.

 

El 20 de junio, los Guardianes de la Revolución anunciaron haber abatido un dron estadounidense que había "violado el espacio aéreo iraní". Washington afirma que el aparto se encontraba en el espacio aéreo internacional.

 

Donald Trump declaró que había anulado en el último minuto ataques contra Irán para evitar un alto balance de pérdidas humanas.

 

El 10 de julio, la marina militar iraní intentó, según Reino Unido, "impedir el paso" de un petrolero británico en el estrecho de Ormuz. Los Guardianes de la Revolución negaron cualquier "confrontación" con navíos extranjeros.

 

El incidente se produjo después de que el presidente iraní, Hasan Rohani, advirtiera a Reino Unido de "consecuencias" por haber capturado a un petrolero iraní el 4 de julio en Gibraltar.

 

El 18 de julio, los Guardianes de la Revolución anunciaron que mantenían retenido a "un carguero extranjero", según ellos, sospechoso de "contrabando" de combustible en el Golfo. El buque- cisterna fue interceptado el 14 de julio "al sur de la isla [iraní] de Larak", en el estrecho de Ormuz.

 

El mismo día, Trump anunció que Estados Unidos abatió a un dron iraní en el estrecho de Ormuz porque se acercaba peligrosamente de un navío estadounidense.

 

Según el presidente estadounidense, que llamó a los otros países a "condenar a Irán" y a proteger sus propios buques, el dron se acercó a menos de 1.000 metros del navío USS Boxer, que emprendió "una acción defensiva".