Diluvio en Buenos Aires, foto Agencia NAAGENCIA NA

La jornada del domingo en lo que respecta a meteorología pasó de un extraño calor que superó los 27 grados en pleno invierno a un tormenta eléctrica y fuertes vientos que afectaron a la Ciudad de Buenos Aires y parte del Conurbano bonaerense.



Los 19,8 grados centígrados con los que arrancó el último día del fin de semana fue el preludio de las siguientes horas que hicieron sentir a porteños y bonaerenses una suerte de verano fugaz, aunque la presencia de algunos nubarrones ya advertía cómo iba a terminar la jornada.



En esas raras horas de calor, que incluso perduraron pese a la llegada de las lluvias, llevaron al termómetro a marcar 27,6 grados centígrados a las 14:00, según datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).



Sin embargo, ese registro estuvo lejos de los 30,2 que hubo el 29 de julio de 1979, la temperatura más alta que hubo en la Ciudad de Buenos Aires en julio.



Pero el disfrute duró hasta apenas pasadas las 17:00, cuando unos chaparrones obraron como carta de presentación de la tormenta eléctrica, fuertes vientos incluidos, que afectaron al Área Metropolitana de Buenos Aires.



Al respecto, el SMN emitió un alerta meteorológico por "vientos intensos con ráfagas" que afectó a la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires, así como también a Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, San Luis, Santa Fe y Santiago del Estero.

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"El pasaje de un frente frío a través del área de cobertura provoca un cambio de vientos al sector sur con velocidades estimadas entre 40 y 60 km/h con ráfagas. La intensidad de los vientos tenderá a disminuir gradualmente de sur a norte entre la tarde de hoy (domingo) y la madrugada del lunes 22", explicó el organismo público.



De todos modos, la temperatura permaneció siendo agradable, para darle un respiro a la estufa en plena estación invernal.