ASALTADO POR TRES DELINCUENTES

Inseguridad en Banfield: asesinaron de un balazo a dueño de una pizzería

Tres delincuentes ingresaron al local y lo asaltaron. El hombre murió de un tiro en la cabeza.
Lunes 22 de julio de 2019

Inseguridad en Banfield, asesinaron de un balazo a dueño de una pizzería	Adrián Albanese tenía 40 años, y es otra víctima de la inseguridad.

El dueño de una pizzería de la localidad bonaerense de Banfield fue víctima de un crimen y cayó asesinado en la madrugada de este domingo por delincuentes que robaban en su comercio gastronómico.


El hecho se produjo en la pizzería Don Albaneses, ubicada en la esquina de la Avenida Alsina y Peña, a las 0:44 de este domingo, cuando tres ladrones ingresaron al local armados, vestidos con gorras y camperas.


En ese marco, los delincuentes comenzaron a robar a los clientes que aguardaban sus pedidos, así como también la recaudación de la caja registradora.


No contentos con eso, según el relato de algunos testigos, los ladrones quisieron que el dueño de la pizzería, Adrián Albanese, de 40 años, les entregara la alianza de casamiento: producto de los nervios, el hombre, padre de un bebé de cuatro meses, no habría podido quitarse el anillo con rapidez, ante lo cual uno de los delincuentes lo ejecutó de un disparo en el rostro.


Como consecuencia del impacto en la cara, el gastronómico murió en el acto.


Tras asesinar a Albanese, los ladrones se dieron a la fuga a bordo de un Ford Ka blanco, mientras que los clientes de la pizerría y los trabajadores del lugar alertaron de la situación al 911.

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El robo y asesinato es investigado por el fiscal Carlos Baccini, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 del Departamento Judicial Lomas de Zamora.

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DRAMA EN CAPITÁN SARMIENTO

Inquilino mató a dueño de la casa porque sospechaba que se acostaba con su mujer

De acuerdo a los investigadores, la víctima, identificada como Edmundo Víctor Correa, se encontraba desvanecida en el piso con signos de haber sido atacado con un caño en la cabeza.
Sábado 11 de julio de 2020

Hospital San CarlosHospital San Carlos.

Un hombre de 70 años fue asesinado a golpes en la cabeza por un inquilino suyo, al enterarse de que supuestamente tenía una relación amorosa con su esposa, en la ciudad bonaerense de Capitán Sarmiento. El acusado por el hecho quedó detenido.

 

Todo sucedió pasadas las 20.30 del viernes en una vivienda de la calle Mármol al 100 de esa ciudad bonaerense, a unos 150 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.

 

De acuerdo a los investigadores, la víctima, identificada como Edmundo Víctor Correa, se encontraba desvanecida en el piso con signos de haber sido atacado con un caño en la cabeza.

 

Fuentes policiales y judiciales informaron que el ataque sucedió tras una discusión con el hombre que le alquilaba la vivienda trasera, donde vivía con su pareja.

 

El acusado, identificado como J. M. (54), fue quien llamó al 911 y quedó detenido en el lugar ante los testimonios de su mujer, quien contó que él mató al otro hombre con golpes en la cabeza con un caño que fue secuestrado por la Policía y que el ataque fue por "celos".

 

Muerte en el hospital:
La víctima fue trasladada agonizando al Hospital San Carlos, por una lesión en el parietal izquierdo que le causó la muerte, dijeron las fuentes.

 

El hecho fue caratulado como "homicidio", con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 del Departamento Judicial de San Nicolás, a cargo de Jorge Leveratto.

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Muerte
PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Está acusado de homicidio y fingió tener coronavirus para evitar ir a la cárcel

Se trata de Jonathan Acosta (43), quien dio negativo en un segundo test de Covid-19 y ahora se encuentra alojado en la seccional primera de Merlo, a la espera de que la Justicia resuelva su situación procesal en la causa por el crimen del chofer Federico Rivero, cometido el 16 de junio último.
Sábado 11 de julio de 2020

Detenido por homicidio que fingió tener coronavirusEl detenido que fingió estar infectado.

Uno de los dos acusados de asesinar a un colectivero para robarle mientras esperaba a que su esposa terminara de realizar una compra en el partido bonaerense de Merlo dijo tener síntomas de coronavirus con el fin de evitar ir a prisión, aunque luego de 14 días de aislamiento y dos test se determinó que está sano y fue alojado en una comisaría, informaron hoy fuentes judiciales.

 

Se trata de Jonathan Acosta (43), quien dio negativo en un segundo test de Covid-19 y ahora se encuentra alojado en la seccional primera de Merlo, a la espera de que la Justicia resuelva su situación procesal en la causa por el crimen del chofer Federico Rivero, cometido el 16 de junio último.

 

Acosta se entregó a la policía dos días después, el 18 de junio, oportunidad en la que manifestó tener síntomas de coronavirus.

 

Tras ser reconocido por la viuda del colectivero en fotos, el acusado, apodado "El Jarra" o "El Chiquito", fue imputado en la causa por el fiscal 2 de Morón, Fernando Capello, aunque por la sintomatología que decía padecer fue trasladado al hospital Eva Perón, de ese distrito.

 

Los voceros detallaron que allí fue sometido a un primer hisopado que dio negativo, aunque por prevención se ordenó mantenerlo aislado en una habitación de ese centro asistencial 14 días, a la espera de un segundo test.

 

Finalmente el 2 de este mes, en una nueva evaluación, se descartó que tuviera Covid-19 y fue alojado en la comisaría, junto al otro detenido por el caso, Sergio Ariel Armoa.

 

Tras ello, Acosta fue indagado por el fiscal Capello, aunque se negó a declarar por consejo de su defensor oficial.

 

Los investigadores esperan para los próximos días tener resultados de pericias y demás actuaciones dispuestas en el marco del expediente para resolver la situación procesal de ambos detenidos,

 

La viuda del colectivero, Andrea Caballero, dijo que espera "Justicia" para que su marido "pueda descansar en paz".

 

"Yo fui a la fiscalía y realicé el reconocimiento de los detenidos por fotos. Los pude reconocer a ellos y pude reconocer las pertenencias robadas que se encontraron en los allanamientos", contó la mujer sobre las diligencias para las que fue convocada,

 

Caballero recordó que al momento de los allanamientos Armoa tenia su riñonera y el arma que se cree fue empleada en el homicidio, mientras que a Acosta le secuestraron el teléfono de ella, que había dejado en la casa de su abuela.

 

"Al celular llegamos porque lo rastreamos por GPS y estaba a la vuelta de mi casa. No pueden decirme que es inocente", manifestó al referirse a la estrategia de la defensa de Acosta para tratar de demostrar que no participó del hecho y que estaba trabajando en ese momento.

 

"Eso es todo mentira porque él mató a mi marido cuando lo reconoció del barrio", aseguró.

 

El crimen de Rivero, quien trabajaba en la línea 312 de la empresa de colectivos "La Perlita", ocurrió el martes 16 de junio, cerca de las 19.30, cuando el chofer fue con su mujer a hacer compras.

 

Según contó la viuda, ambos fueron en su camioneta y se detuvieron en un comercio situado en Sucre, entre Esquiú y Finocchietto, del barrio "La Blanquita", donde ella bajó a comprar una gaseosa y su marido se quedó a bordo del rodado en marcha.

 

"En eso veo a dos (personas) en la ventanilla del lado de mi esposo, digo 'lo estarán saludando' y oigo que él cambia el tono de voz y dice 'a vos qué te voy a dar', ahí siento el tiro y el grito de él", relató la mujer.

 

En ese momento, cuando lo vio, su marido estaba caído para el costado con medio cuerpo colgando del rodado porque los delincuentes "lo querían sacar a toda costa y llevarse la camioneta".

 

Pero cuando Caballero salió y se acercó a la camioneta, logró apoderarse de las llaves, motivo por el cual los ladrones escaparon a pie con los teléfonos celulares de la pareja y algo de dinero que había en una riñonera de su marido,

 

Tras ello, la mujer lo llevó hasta el hospital Eva Perón, aunque Rivero sufrió tres paros cardíacos y murió debido a que el proyectil que lo impactó le ingresó por la axila y le afectó el corazón.

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