Festejo de Independiente ante Universidad Católica por Copa Sudamericana, AGENCIA NA

Festejo de Martín Benítez en la altura de Quito, AGENCIA NA

Independiente perdió 3-2 de visitante en la altura de Quito contra Universidad Católica, aunque gracias al 1-0 obtenido en la ida le alcanzó a los dirigidos por Sebastián Becaccece para avanzar a los cuartos de final de la Copa Sudamericana 2019.

 

Aunque la serie concluyó igualada 3-3, Independiente selló pasaporte gracias a los dos goles de visitante que anotaron Martín Benítez (49) y Pablo Hernández (72).

 

Noticias relacionadas

Para el triunfo ecuatoriano, infructuoso, marcaron Bruno Mides (20, de penal), Walter Chalá (79) y Luis Amarilla (90+2).

 

En los cuartos de final, los rojos de Avellaneda visitarán nuevamente la temida altitud del estadio Olímpico Atahualpa (2.800 metros sobre el nivel del mar), pues lo aguarda otro ecuatoriano, Independiente del Valle.

 

Los desatinos marcaron un arranque del juego algo deslucido y cargado de faltas en todo el campo.

 

La chatoleí buscó emparejar de inmediato la serie, pero sus ímpetus se ahogaron en un exceso de velocidad y poca precisión, para poner en peligro el pórtico del uruguayo Martín Campaña.

 

Los argentinos, al mando del entrenador Sebastián Beccacece, no dudaron en cortar los circuitos locales con constantes faltas y cuando se animaban a contraatacar, recibían similares dosis de respuesta.

 

El creativo Cecilio Domínguez del once de Avellaneda, quien venía entre algodones, se fue lesionado a los 7 minutos.

 

El mejor aporte del paraguayo fue provocar la primera amonestación del defensa central local, el uruguayo Guillermo de los Santos.

 

El trencito azul logró el objetivo de igualar la serie, en una discutida jugada en la que dos de sus jugadores reclamaron faltas en el área.

 

No obstante el juez chileno Piero Maza solo pudo saber de la infracción porque lo alertaron desde el VAR.

 

El delantero Mides asumió el desafío y con fuerte tiro canjeó por gol para tranquilidad de la parcialidad capitalina a los 20 de juego.

 

Pero cuando se acomodaban para buscar la segunda diana y definir la serie, De los Santos vio otra amarilla y se fue a las duchas a los 25 minutos.

 

El técnico colombiano Santiago Escobar de los locales reacomodó las líneas retrocediendo al volante Christian Oña al centro de la zaga y las tareas de corte se multiplicaron para Facundo Martínez.

 

El tiempo de acomodo de los ecuatorianos fue aprovechado por los visitantes que por intermedio del incisivo Benítez, comenzó a inquietar el área rival y a exigir al arquero Hernán Galíndez.

 

Los rojos, que esta noche lucieron de blanco, tomaron la iniciativa ofensiva pero sin tomar mayores riesgos, prefirieron darle circulación al balón y esperar que se vaya el primer tiempo.

 

En el amanecer del segundo período, con la velocidad como arma letal, Católica pudo aumentar el marcador, pero el ariete Luis Amarilla falló frente al marco.

 

En la réplica, los argentinos probaron de su poderío y llegaron a las redes rivales, por intermedio de Benítez, un gol que se validó también después de una retardada verificación en VAR a los 49 minutos.

 

Con la clasificación en el bolsillo, Independiente se replegó con orden y se insinuó con esporádicos contragolpes.

 

Los ecuatorianos afectados por el marcador y la inferioridad numérica, comenzaron a caer en la desesperación y a dejar espacios, que los argentinos supieron aprovechar con contundencia.

 

Pase de Cristian Chávez entre líneas para Pablo Hernández, quien pisó el área y de zurda sentenció la eliminatoria a los 72 minutos.

 

Pero la Católica no se resignó, siguió luchando y por intermedio de Chalá a los 79 puso el empate en casa y la esperanza de un milagro al acecho.

 

A los 90+2 vino la compensación a ese esfuerzo, cuando Amarilla puso la victoria 3-2 con un puñado de minutos de adicional aún por jugar, que no alcanzaron para la proeza.

 

En los cuartos de final ya espera otro ecuatoriano, Independiente del Valle, que viene de eliminar al venezolano Caracas (0-0 y 2-0).