Abuso de menores

Un grupo de investigadores sobre abuso sexual infantil en Gran Bretaña determinó que, durante décadas, en centros dedicados a cuidar a niños abandonados se abusó sexualmente de ellos, en una conducta pedófila depredadora, con el guiño cómplice de las autoridades locales.

 

Quienes debían cuidar de los menores albergados en forma temporaria en familias de guarda o casas de acogida en Nottingham y alrededores, terminaban siendo los atacantes.

 

El escándalo calificado de "histórico" es el resultado de una investigación y un informe realizados por la organización Independent Inquiry into Child Sexual Abuse. El documento menciona violaciones y violencias físicas sistemáticas, "toleradas o ignoradas" por el personal en teoría encargado de asistir a los chicos abandonados.

 

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Un infierno que empezó en los años 60 y aparentemente siguió hasta mediados de los 90, según las averiguaciones, con la complicidad o la indiferencia de las autoridades locales y responsables de servicios sociales.

 

La investigación es una de las mayores que se haya realizado en materia de abuso sexual infantil, y fue recogida por los medios británicos este miércoles.

 

El diario The Guardian informa que en total unos 350 chicos fueron abusados en casas de acogida o familias de guarda, pero el informe sostiene que el número probablemente sea mayor.

 

Los niños sufrieron abusos, incluyendo violaciones repetidas, agresiones sexuales y voyeurismo, en muchos hogares del consejo de Nottingham, así como en hogares de guarda durante las décadas de 1970, 1980 y 1990.

 

Según informa The Guardian, al citar el informe, uno de los chicos fue abusado mientras estaba en un centro de acogida, pero cuando fue ubicado en un hogar de niños, era visitado por su abusador.

 

En otra casa inspeccionada a principios de la década de 1990, "se descubrió que todos los niños residentes durante un período de 12 meses estuvieron expuestos a conductas sexuales nocivas".

 

El panel dijo que se trata del mayor número de denuncias específicas de abuso sexual encontradas en una sola pesquisa hasta la fecha.

 

El informe apunta a las autoridades del consejo de la ciudad de Nottingham y al consejo del condado de Nottinghamshire, como los culpables de haber expuesto repetidas veces a chicos vulnerables a abusos físicos y sexuales.

 

En una evaluación demoledora sobre las fallas de los consejos, el informe indica que "durante más de cinco décadas, los consejos fallaron en su deber legal de proteger a los niños bajo su cuidado".

 

“Estos eran niños que estaban siendo atendidos fuera de sus hogares familiares debido a experiencias infantiles adversas y sus propias vulnerabilidades preexistentes."

 

“Necesitaban ser alimentados, cuidados y protegidos por adultos en los que pudieran confiar. En cambio, los consejos los expusieron al riesgo y la realidad del abuso sexual perpetrado principalmente por el personal residencial depredador y los cuidadores de crianza temporal", agrega.

 

Los investigadores escucharon los testimonios de los antiguos residentes de Beechwood Care Home, quienes describieron ser abusados sexualmente de forma rutinaria por miembros del personal y tener demasiado miedo de denunciarlo.

 

El actual líder del consejo de la ciudad, David Mellen, quien aportó evidencia a la investigación, dijo que el consejo aceptó que "había decepcionado a los sobrevivientes de la peor manera posible" y dijo que la autoridad debería haber cerrado la casa residencial de Beechwood antes.

 

"Aceptamos que el consejo cometió errores y debería haber hecho más para proteger a los niños de daños mientras estaban bajo nuestro cuidado", agregó.

 

Alexis Jay, la mujer que llevó adelante la investigación señaló que "los responsables de supervisar el cuidado de los niños no cuestionaron el alcance del abuso sexual o qué medidas se estaban tomando".