Donald Trump, presidente de Estados Unidos, REUTERSDONALD TRUMP, FOTO REUTERS

Dos tiroteos masivos que dejaron 30 muertos en Texas y Ohio resonaron en la arena política de Estados Unidos el domingo, con exigencias de los demócratas de leyes más estrictas sobre armas y acusaciones contra el presidente Donald Trump de avivar tensiones raciales.

 

La primera masacre ocurrió el sábado por la mañana en la ciudad fronteriza de El Paso, donde un hombre armado con un rifle mató el sábado a 20 personas e hirió a otras 26 en un supermercado Walmart antes de rendirse.

 

Las autoridades indicaron el domingo que están tratando el ataque como un caso de terrorismo doméstico. El gobernador de Texas dijo que parecía ser un crimen de odio, y la policía citó un manifiesto que atribuyeron al sospechoso, un hombre blanco, como evidencia de que fue por motivos raciales.

 

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México tomará acciones legales "prontas, expeditas y contundentes" para exigir la protección de sus ciudadanos en Estados Unidos , dijo el domingo un alto funcionario del país latinoamericano luego de que en el ataque en Texas murieron tres mexicanos y nueve resultaron heridos.

 

En otro incidente, en las primeras horas del domingo en Dayton, Ohio, un hombre armado abrió fuego en un distrito del centro matando a nueve personas e hiriendo al menos a otras 26, dijeron la policía y el alcalde de la ciudad. El asaltante fue ultimado a tiros por la policía.

 

Varios de los demócratas reiteraron llamados a tomar medidas más estrictas para el control de armas, mientras que otros vieron conexiones con un resurgimiento del nacionalismo blanco y la política xenófoba en el país.

 

"Donald Trump es responsable de esto. Él es responsable porque está avivando los temores, el odio y la intolerancia", dijo el senador Cory Booker, uno de los precandidatos demócratas a la elección presidencial 2020, en "Estado de la Unión" de CNN.

 

Trump escribió el sábado en Twitter que el tiroteo de El Paso era "un acto de cobardía" y el domingo dijo que las autoridades estatales y locales estaban trabajando juntas para investigar ambos ataques.

 

Sin embargo, Trump no ha hecho una declaración pública sobre los disparos fuera de sus publicaciones en Twitter, en las que también expresó sus condolencias a las víctimas.

 

La Casa Blanca no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios el domingo. En declaraciones a "This Week" de ABC, el jefe de gabinete interino de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, refutó las acusaciones de los demócratas y atribuyó los disparos a individuos "enfermos".

 

Beto O'Rourke, excongresista demócrata de El Paso, afirmó que creía que Trump era un nacionalista blanco cuya retórica antiinmigrante avivó las divisiones. "Es un racista declarado y abierto y está alentando más racismo en este país", dijo O'Rourke en CNN.

 

Por su parte, el senador Bernie Sanders declaró que "Debemos unirnos como nación para rechazar esta peligrosa y creciente cultura de intolerancia adoptada por Trump y sus aliados".

 

Una de las marcas de la presidencia de Trump ha sido su determinación de frenar la inmigración ilegal. El republicano ha sido criticado por comentarios que menosprecian a los inmigrantes mexicanos y se refiere al ingreso de migrantes a través de la frontera sur como una "invasión".

 

"El presidente de la República me ha instruido para que esta indignación de México se traduzca en (...) acciones legales eficaces, prontas, expeditas y contundentes para que México coadyuve y exija que se den las condiciones para proteger a (...) las mexicanas y mexicanos en Estados Unidos", dijo el canciller del país latinoamericano, Marcelo Ebrard.

 

En las últimas semanas, detractores acusaron a Trump de racismo después de sus ataques contra miembros del Congreso que son miembros de minorías raciales o étnicas.

 

Las autoridades aún investigaban los motivos del atacante de El Paso, identificado como Patrick Crusius, de 21 años. Crusius venía de Allen, Texas, un suburbio de Dallas a unos 1.046 kilómetros al este de El Paso.

 

Una declaración de cuatro páginas publicada en 8chan, un foro de mensajes en línea utilizado frecuentemente por extremistas, y que se cree fue escrito por el sospechoso, llamó al ataque de Walmart "una respuesta a la invasión hispana de Texas". También expresó apoyo al tirador que mató en marzo a 51 personas en dos mezquitas en Christchurch, Nueva Zelanda.