SE SUMA AL VIAJE DE MACRI

Lacunza analiza viajar a Estados Unidos para destrabar desembolso del FMI

El Gobierno cumplió las metas del acuerdo hasta el segundo trimestre del año y Estados Unidos, que tiene fuerte influencia en el directorio del Fondo, apoyaría ese desembolso, que es resistido por los países europeos que integran también la conducción del organismo.
Martes 10 de septiembre de 2019

Hernán Lacunza, ministro de Hacienda, conferencia de prensaHernán Lacunza, ministro de Hacienda

El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, analiza viajar a Estados Unidos para destrabar ante el FMI el desembolso de 5.400 millones de dólares y reunirse con inversores.

 

El Gobierno cumplió las metas del acuerdo hasta el segundo trimestre del año y Estados Unidos, que tiene fuerte influencia en el directorio del FMI, apoyaría ese desembolso, que es resistido por los países europeos que integran también la conducción del organismo.

 

Por su parte, el presidente Mauricio Macri viajará en dos semanas también a Estados Unidos para participar de la Asamblea General de la ONU y reunirse con el presidente norteamericano, Donald Trump, encuentro que cobra relevancia por su peso clave en la aprobación de ese desembolso.

 

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A pesar del respaldo estadounidense, un grupo de países europeos comenzó a marcar distancia y es partidario de esperar el recambio presidencial antes de decidir el desembolso, según trascendió de fuentes del FMI.

 

La demora en el envío de una misión oficial para aprobar las metas del acuerdo que liberarían el desembolso parece confirmar la hipótesis de que recién podría concretarse en noviembre, después de las elecciones.

 

Voceros del Palacio de Hacienda señalaron que "no hay ninguna novedad" sobre ese viaje, y que se espera que el jueves próximo el FMI, en su habitual conferencia de prensa, vuelva a opinar sobre la situación argentina.

 

Algunos economistas creen que con el virtual cepo cambiario y el reperfilamiento de deuda el Gobierno podría llegar sin sobresaltos al cambio presidencial, mientras que otros señalan que ese desembolso es crucial para lograr ese objetivo.

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PARA INTENTAR LIMAR DIFERENCIAS

Deuda: el Gobierno extendió hasta el 24 de julio el plazo para negociar con acreedores

El plazo vencía este viernes 19 de junio para negociar con los acreedores y poder superar las diferencias que persisten. En lo económico superarían los u$s 7.000 millones,
Viernes 19 de junio de 2020

Martín Guzmán, ministro de economía, NAMartín Guzmán, ministro de economía, NA

El Gobierno prorrogó hasta el 24 de julio próximo el plazo que vencía hoy para negociar con los acreedores y poder superar las diferencias que persisten, que en lo económico superarían los u$s 7.000 millones, aunque también se relacionarían con cuestiones de índole legal.

 

Al mismo tiempo que se producía la finalización del período para cerrar negociaciones, el Ministerio de Economía difundió la nota donde comunica a la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés) la quinta prórroga en las tratativas, aunque en esta ocasión abrió un llamativo período de más de un mes.

 

En el documento, donde reitera consideraciones legales y conceptuales emitidas en los anteriores informes, la cartera que conduce Martín Guzmán señaló que "Argentina cree firmemente que una reestructuración de deuda exitosa contribuirá a estabilizar la condición económica actual".

 

"Argentina y sus asesores pretenden aprovechar esta extensión para continuar con las discusiones y permitirles a los inversores continuar contribuyendo con una reestructuración de deuda exitosa", remarcó el Palacio de Hacienda y agregó que el 27 de julio será la fecha en que se divulgarán los resultados.

 

Este viernes, el presidente Alberto Fernández confió en que se llegará a un entendimiento, pero reconoció que se avanza a los "tironeos" en la dura negociación.

 

También pidió quitarle dramatismo a la cuestión y hasta afirmó que la falta de un convenio en el corto plazo no cambiaría la situación porque la Argentina de todas manera carece de financiamiento externo.

 

Esta semana, el ministro de Economía resolvió en acuerdo con los grupos de bonistas levantar la confidencialidad de las propuestas y allí empezaron a notarse las diferencias que existen entre lo que piden los acreedores y lo que el Gobierno está dispuesto a aceptar.

 

Según estimaciones que se manejan en el mercado financiero, la diferencia económica superaría los u$s 7.000 millones, una cifra en la que nadie cree que pueda ser el factor determinante para cerrar un entendimiento.

 

Pero, a esa discrepancia, se le sumó otra de carácter legal, ya que los acreedores pretenden que los títulos a emitir se ajusten por cláusulas legales similares a las del canje 2005, lo cual mejoraría la situación de los bonistas si es que en un futuro inician reclamos legales.

 

Por el lado de los bonistas, los más agresivos y firmes parecen estar en el influyente fondo BlackRock, cuya negociadora es ahora Jennifer O´Neill, quien asumió ese rol en reemplazo del duro negociador mexicano Gerardo Rodríguez, por expreso pedido de Guzmán a Larry Fink, cabeza del grupo.

 

Reclama un pago del 56,5% y también exigió el cambio en las cláusulas legales, cuestiones que Guzmán rechazó de plano por "inconsistentes" con el objetivo de sustentabilidad del pago de la deuda.

 

Hasta ahora, el Gobierno, a través de Guzmán, ofreció pagar hasta u$s 49,90 por cada lámina de 100 y un cupón atado a la evolución de las exportaciones.

 

Esta propuesta cuenta con el respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI), cuya titular, Kristalina Georgieva, reiteró en los últimos días el apoyo a la Argentina y pidió a los acreedores que acepten la oferta.

 

Durante la semana, tras el levantamiento de la claúsula de confidencialidad, el grupo Ad Hoc Argentina Bondholder, conformado entre otros por los fondos Black Rock y Ashmond, advirtió que si el Gobierno no atiende los reclamos podría iniciar demandas judiciales. (NA)

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RENEGOCIACIÓN DE DEUDA

Ante renovada tensión entre Gobierno y bonistas, FMI espera que seguir negociando para acuerdo por deuda

El vocero del organismo, Gerry Rice, sostuvo que el Ministerio de Economía no le pidió un desembolso para mejorar la oferta presentada a acreedores privados.
Jueves 18 de junio de 2020

Gerry Rice, vocero del FMI, ReutersGerry Rice, vocero del FMI. Reuters.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) comunicó este jueves su intención de que el Gobierno y los acreedores privados mantengan las negociaciones para lograr un acuerdo en torno de la deuda que entró en default hace casi cuatro semanas, luego del distanciamiento que se generó entre las partes en las últimas horas.

 

“La negociación es un tema que le compete a la Argentina y a los bonistas. Obviamente seguimos la evolución muy de cerca y esperamos que todas las partes sigan negociando para llegar a un acuerdo”, dijo Gerry Rice, en conferencia virtual desde Washington.

 

Rice negó además que el Gobierno argentino de Alberto Fernández  haya solicitado un desembolso como parte del programa que la Argentina firmó en 2018 para mejorar la oferta a los bonistas, que ayer entró en una nueva etapa de estancamiento.

 

El vocero del organismo conducido por Kristalina Georgieva no dio más detalles sobre la situación argentina, aunque por el momento el organismo fue muy claro en apoyar la idea de que e Gobierno solo puede presentar una propuesta que resulte sustentable. Al respecto, fuentes allegadas a la negociación consideraron que esa cifra rondaría los 50 dólares de valor nominal, similar a la que el Gobierno difundió anoche ante el nuevo distanciamiento que se produjo con los principales acreedores para renegociar la deuda de USD 66.500 millones.

 

Así mismo, la propia directora gerente sostuvo en numerosas ocasiones su apoyo al enfoque que el presidente Alberto Fernández desarrolla tanto en términos sanitarios como de medidas para paliar los efectos de la pandemia por el coronavirus.

 

En dos informes técnicos, el staff del FMI también destacó que los acreedores privados tienen que adoptar una actitud comprensiva para llegar a un acuerdo, un argumento que losi bonistas creen que se basa en que el FMI quiere cobrar sin traspiés su deuda de USD 44 mil millones sin quita alguna.

 

Por otro lado, Rice se refirió a la “velocidad récord” con la que el organismo desembolsó dinero para asistir a los países ante la crisis económica generada por la pandemia. Ya aprobó créditos de rápido desembolso para 60 países y mañana sumará a otros 10. Se trata de dinero sin condicionalidades. “Solo guarden sus recibos”, aclaró el vocero.

 

Martín Guzmán y Kristalina GeorgievaMartín Guzmán y Kristalina Georgieva, del FMI. Reuters. 

 

En el caso de América latina, ya se desembolsaron 5100 millones de dólares por este mecanismo a 17 países; en Asia Pacífico 7 países recibieron 1500 millones; y Africa subsahariana 28 países, 10.000 millones más. Además, a 28 países muy pobres se les concedió un alivio en el pago de la deuda y, junto con el Banco Mundial, se estudia el pedido de 37 países para que se suspendan esos pagos.

 

También, dijo que “el confinamiento en Estados Unidos se prolongó más que lo que preveíamos en abril, lo que significa que la contracción del segundo trimestre será mayor que la esperada y el ritmo de la recuperación será más lento. Pero Estados Unidos tiene un espacio fiscal mayor que otros países para recuperarse”.

 

Sobre China, dijo que, luego de la aparición de nuevos focos de coronavirus, habrá que ver cómo se desarrolla la recuperación económica que había comenzado el mes pasado. Además, recordó que “la economía de China cayó en el primer trimestre por primera vez en 30 años, lo cual muestra la gravedad de la pandemia”.

 

La semana próxima se dará a conocer una actualización del informe de Perspectivas Económicas del FMI sobre la situación global. El organismo ya admitió que el mundo transita su peor crisis desde la Gran Depresión surgida después del derrumbe financiero de EE.UU. en 1929.

 

En el caso de Argentina, en abril pronosticó que la recesión será del 5,7% y la inflación del 53,5%, mientras que la tasa de desempleo se ubicará en el 10,9%. Sin embargo, como en otros países, aclaró entonces que debido a la paralización de la economía por la pandemia y a la incertidumbre global, esos indicadores podían empeorar. De hecho, el propio equipo económico prevé una caída del 6,5% en el PBI, mientras que los consultores privados estiman que la misma podría rondar el 10%, cerca de la que se registró en 2002.

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