Iglesia, Mendoza

Los nombres de los protagonistas no fueron revelados para resguardar su identidad, pero se conocieron detalles de un hecho que conmocionó a Mendoza y a la Iglesia. Una mujer conoció a un hombre, por 15 años fueron parejas, hasta que ella descubrió que él estaba casado y era diácono.


La mujer tenía tres hijos previos y cuando el hombre fue descubierto decidió marcharse y ni siquiera despedirse de los niños que supieron llamarlo "papá".

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La mujer le contó a Clarín lo que vivió: "Yo soy muy creyente. Paría mí Dios es muy importante. Sus mentiras, sus engaños me hicieron muy mal espiritualmente, y sentía que a la iglesia también. Por eso fui a ver a un abogado, para que le pidiera al Arzobispado que lo echara. Pero lo que hicieron fueron mandarme curas a mi casa varias veces para que baje el pedido de investigación. También me citaron al Arzobispado, donde me maltrataron. Ya no creo más en la institución. Los tuve enfrente, ví toda su hipocresía".


El origen de la pareja data de 2003 cuando se conocieron y al tiempo decidieron irse a vivir juntos. La mujer relata que la convivencia era buena aunque el hombre dejaba el hogar por varios para "ir a visitar a sus papás".


La historia sigue sumando condimentos, ella quedó embarazada dos veces y fue obligada a abortar por orden de quien era su pareja.

 

Tiempo después se enteraría que él ya estaba casada y con promesas de que dejaría a su esposa, continuó con la relación. Pero al tiempo encontró el el auto de él una foto. Se lo veía a Juan con una túnica blanca. Parecía un cura. Se la mostró a una sobrina. Le dijo que era el diácono que había bautizado a un primo.

 

"Me volví loca. Era muy chocante para mí. Un hombre de la Iglesia, casado, mintiendo. Encima daba clases de catequesis en un colegio. Le dije que nos teníamos que separar. Y se fue de un día para el otro, me dejó casi en la calle, sin un peso. Nunca pagó nada más", comentó.

 

La mujer debió recurrir a un abogado y terminó hablando con Carlos Lombardi, representante legal de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina. "Me vino a ver, ella estaba muy mal, casi en la calle. Sus hijos le decían papá, él la había engañado, mentido, la había obligado a abortar dos veces. Fue todo una vulneración de derechos. Además, claro, que las relaciones de concubinato están prohibidas en el código canónico", explicó Lombardi.

 

El abogado hizo una presentación ante el Arzobispado de Mendoza y manifestó: "Quería que hicieran una investigación y que lo expulsaran. Pero ellos no le permitieron tener abogado ni ver los expedientes. Y fueron a verla varias veces para manipularla, que es lo que siempre hace la Iglesia, tratar directamente con las víctimas para que desistan de cualquier denuncia. María empezó con depresión, miedos, dolores de cabeza, entonces fuimos a la justicia ordinaria".

 

La presentación que hizo Lombardi ante el Tribunal de Gestión Judicial Asociada Tercero de Mendoza fue contra "el Arzobispado de Mendoza por daños derivados de violencia de género". Pide una suma de un millón de pesos en concepto de daño moral.

 

El Arzobispado respondió y todos los hechos, pero también negó tener que obedecerle a la Justicia común: "Niego expresamente que el Arzobispado de Mendoza, por su condición de persona jurídica pública, tenga la obligación de cumplir y ajustar su estructura, organización y funcionamiento al Estado Constitucional de Derecho, al que estamos sometidos todos. Es persona jurídica pública no estatal, regida por su propio derecho, según el artículo 147 C.C.C.N y el Acuerdo con la Santa Sede".

 

"Lo que está diciendo la Iglesia es que no tiene que cumplir con el Estado de Derecho. Y no es una torpeza, es acorde con su comportamiento. Ellos creen que están por encima de la Constitución. Es una mujer violentada. Por su ex marido, por el diácono, ahora por el Arzobispado. Ella ya tiene una causa de violencia contra su ex. Ahora iniciamos la primera causa de violencia de género contra la Iglesia", expresó Lombardi.