El Papa inauguró el sínodo de Amazonia con condena a “nuevos colonialismos”

El papa Francisco denunció en misa del Sínodo los incendios por intereses en Amazonía.
Domingo 6 de octubre de 2019

Papa Francisco, Sínodo

El papa Francisco abrió este domingo el sínodo de obispos sobre la defensa de la Amazonía y sus habitantes con una dura condena de los incendios y los "nuevos colonialismos".
  

"El fuego aplicado por los intereses que destruyen, como el que recientemente ha devastado la Amazonía, no es el del Evangelio", dijo durante una misa solemne en la basílica de San Pedro.
  

El papa criticó los "nuevos colonialismos" que "quieren sacar adelante solo las propias ideas, hacer el propio grupo, quemar lo diferente para uniformar todos y todo".
  

A la ceremonia, con los celebrantes vestidos con hábitos litúrgicos verdes y acompañada de cantos antiguos, participaron más de 200 prelados entre obispos y cardenales, así como numerosos indígenas provenientes de la Amazonía, algunos con sus trajes tradicionales.
  

"Cuántas veces el don de Dios no ha sido ofrecido sino impuesto, cuántas veces ha habido colonización en vez de evangelización", reconoció el pontífice argentino.
  

"Dios nos guarde de la avidez de los nuevos colonialismos", clamó al referirse a la historia da esa inmensa y rica región de América del Sur, azotada en agosto por los incendios forestales que provocaron una crisis internacional.
  

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Considerado el pontífice más sensible a los problemas ecológicos tras publicar en 2015 la encíclica "Laudato Sí", el papa argentino quiere movilizar y sensibilizar a los dirigentes del planeta sobre los grandes males de ese enorme territorio, con más de 30 millones de habitantes.
  

El papa se dirigió a los católicos para que "no se apague el fuego misionero" que para él debe ser "fuego de amor que ilumina, calienta, da vida y no fuego que se extiende y devora", afirmó al abordar uno de los temas más espinosos del encuentro, la evangelización de esos pueblos con culturas muy diferentes.
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Papa Francisco
Vaticano
DURANTE EL ÁNGELUS

El Papa Francisco cuestionó el nepotismo en la política

El Sumo Pontífice criticó que algunas formas de corrupción se producen cuando los gobernantes sienten más amor por sus familiares que por la propia patria y "ponen en el cargo a sus parientes".
Domingo 28 de junio de 2020

Papa Francisco, REUTERSPapa Francisco, REUTERS

El papa Francisco cuestionó que algunas formas de corrupción se producen cuando los gobernantes sienten más amor por sus familiares que por la propia patria y "ponen en el cargo a sus parientes".

 

"Algunas corrupciones en los gobiernos vienen realmente porque el amor por la parentela es más grande que el amor por la patria y ponen en el cargo a sus parientes", sostuvo el Sumo Pontífice durante el Ángelus.

 

En este sentido, reflexionó sobre el Evangelio y recordó que una de las exigencias de Jesús de Nazaret a sus discípulos es anteponer la fidelidad hacia él por encima de los afectos familiares.

 

"Jesús por supuesto no pretende subestimar el amor por los padres e hijos, pero sabe que los vínculos de parentesco, si son puestos en el primer lugar, pueden desviarse del verdadero bien", indicó Francisco ante algunas personas que estaban en la plaza de San Pedro.

 

Tras el rezo del Ángelus, el Sumo Pontífice mencionó algunos países que viven en una situación "dramática" por los conflictos, las hambrunas o los desastres naturales.

 

En primer lugar habló de Siria y recordó además que el próximo martes tendrá lugar la IV Conferencia de la Unión Europea y Naciones Unidas para apoyar el futuro de ese país y su región.

 

"Recemos para que este importante encuentro pueda mejorar la dramática situación del pueblo sirio y de sus vecinos, en particular el Líbano, en un contexto de graves crisis sociopolíticas y económicas que la pandemia ha hecho aún más difíciles", instó.

 

Asimismo, Francisco pidió "por favor que los dirigentes sean capaces de hacer la paz".

 

Por último, el Papa enfatizó la donación generosa de sí mismo afirmando: "Muchos servicios se hacen gratis. Piensa en el voluntariado, que es una de las cosas más grandes que tiene la sociedad italiana. Los voluntarios... Y cuántos de ellos han dejado sus vidas en esta pandemia. Se hace por amor, simplemente por servicio".

 

El viernes pasado, por medio de las Nunciaturas Apostólicas, el Santo Padre donó 35 respiradores pulmonares para los pacientes que más lo necesiten, gran parte de ello a los afectados por el coronavirus.

 

Los mismos se distribuyeron de la siguiente manera: 4 para Haití; 2 para la República Dominicana; 2 para Bolivia; 4 para el Brasil; 3 para Colombia; 2 para Ecuador; 3 para Honduras; 3 para México; 4 para Venezuela; 2 para el Camerún; 2 para Zimbabwe (a través de la Conferencia Episcopal local); 2 para Bangladesh; y 2 para Ucrania.

Papa Francisco
Vaticano
PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Papa Francisco encabezó histórico rezo para pedir por el fin de la pandemia del coronavirus

Fue realizado desde los jardines del Vaticano y compartido por streaming con casi 50 santuarios de todo el mundo, entre ellos dos de Argentina.
Sábado 30 de mayo de 2020

Rezo, Papa FranciscoPapa Francisco.

El papa Francisco recordó a las "familias enteras que no saben cómo enfrentarán la olla" por la pandemia de coronavirus, al tiempo que afirmó que la difusión de la Covid-19 hizo que "las lógicas con las que estábamos acostumbrados a dividir o clasificar la realidad desaparezcan".

 

Luego, en un rezo desde los jardines vaticanos compartido por streaming con casi 50 santuarios de todo el mundo, entre ellos dos de la Argentina, el Papa lamentó "la presente situación dramática" creada por la pandemia y pidió "confianza para quien tiene ansias por el futuro incierto y por las consecuencias sobre la economía y el trabajo".

 

"Sufrimos la pérdida repentina de familiares, vecinos, amigos, parroquianos, confesores, referentes de nuestra fe. Pudimos mirar el rostro desconsolado de quienes no pudieron acompañar y despedirse de los suyos en sus últimas horas", lamentó el pontífice en una carta que dirigió este sábado al clero diocesano de Roma.

 

Tras recordar "el sufrimiento y la impotencia de los trabajadores de la salud", Francisco se refirió también a "las dificultades y aprietos del confinamiento social: la soledad y el aislamiento principalmente de los ancianos; la ansiedad, la angustia y la sensación de desprotección ante la incertidumbre laboral y habitacional; la violencia y el desgaste en las relaciones".

 

En ese marco, afirmó: "Compartimos también las angustiantes preocupaciones de familias enteras que no saben cómo enfrentarán la olla la próxima semana".



"No se trata solamente de un hecho individual, familiar, de un determinado grupo social o de un país", se dirigió a los sacerdotes de la diócesis de la capital italiana.



"Las características del virus hacen que las lógicas con las que estábamos acostumbrados a dividir o clasificar la realidad desaparezcan. La pandemia no conoce de adjetivos ni fronteras y nadie puede pensar en arreglárselas solo. Todos estamos afectados e implicados", aseveró.



En esa dirección, analizó que "la narrativa de una sociedad profiláctica, imperturbable y siempre dispuesta al consumo indefinido fue puesta en cuestión develando la falta de inmunidad cultural y espiritual ante los conflictos".



"Un sinfín de nuevos y viejos interrogantes y problemáticas, que muchas regiones creían superados o los consideraban cosas del pasado, coparon el horizonte y la atención", añadió luego en la carta dada a conocer antes del rezo por el fin de la pandemia que Jorge Bergoglio encabeza este sábado desde los Jardines del Vaticano.

 

Durante la oración de este sábado en la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos, el Papa escuchó en silencio, sentado frente a la imagen de la Virgen, las oraciones de varias personas símbolos de la lucha contra la Covid-19.



"Que esta dura prueba termine y vuelvan los tiempos de paz", pidió luego Francisco frente a la imagen de la Virgen, además de pedir por la "protección" del personal sanitario y médico que trabaja durante la pandemia.


"Asiste a los responsables de las naciones para que socorran con generosidad a quien le falta lo necesario para vivir con mirada de largo tiempo y espíritu de solidaridad", pidió el Papa a la Vigen, además de elevar su oración "para que los hombres de ciencia encuentren soluciones para vencer a la enfermedad".



Así, rezaron junto a él un médico y una enfermera, como testigos del personal médico que trabaja en primera línea en los hospitales; una persona curada y otra que perdió a un familiar, en nombre de todos aquellos que fueron alcanzados personalmente por el coronavirus; un sacerdote, un capellán de hospital y una monja enfermera, por todos los sacerdotes y religiosos cercanos a los afectados por la enfermedad.



También acompañaron a Jorge Bergoglio un farmacéutico y una periodista, que representan a todas las personas que, trabajaron durante el período de la pandemia; así como un voluntario de Protección Civil con su familia, en nombre de todos los que trabajan para hacer frente a esta emergencia.



También se hizo presente para la oración una familia joven, como signo de esperanza y de la victoria de la vida sobre la muerte, según informó el Vaticano.



La ceremonia estuvo conectada al mismo tiempo con 50 de los mayores santuarios de los cinco continentes, como los argentinos Catedral del Señor y la Virgen del Milagro de Salta, y la Basílica de Nuestra Señora de Luján; Lourdes (Europa); Inmaculada Concepción (Estados Unidos); y el de Elele (Nigeria), entre otros.

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