Ecuador, crisis institucional

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, trasladó la sede del gobierno desde Quito a la ciudad de Guayaquil, tras acusar un intento de golpe de Estado organizado presuntamente por el ex mandatario de ese país Rafael Correa y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.


Sobre los actos violentos a nivel nacional, dijo que no es una manifestación de descontento social. Los saqueos y el vandalismo demuestran que hay decisión para romper el orden democrático, aseguró. Aquellos que actúan con la intención de agredir son individuos pagados, dijo el presidente Moreno.

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Nombró a Rafael Correa, Ricardo Patiño, Virgilio Hernández, Paola Pabón, quienes dijo que están detrás de este intento de golpe de Estado. También dijo que el líder chavista Nicolás Maduro participa de esta intentona.


Ellos son los que están detrás de este intento de golpe de estado e instrumentalizando a algunos sectores indígenas aprovechando su movilización para saquear a su paso, dijo en su mensaje a la nación.


Es con los recursos que se robaron están financiando las agresiones, son ellos los que no quieren la institucionalidad democrática. Rechazo como demócrata este atentado contra la democracia.

 

Agradeció a la Policía y a las Fuerzas Armadas. En el marco del estado de derecho vamos a seguir protegiendo los derechos. Los ecuatorianos pueden estar tranquilos, la democracia, la paz saldrán nuevamente victoriosas.

 

No voy a dar marcha atrás porque lo correcto no tiene matices, dijo al tiempo de llamar al diálogo. Que la eliminación de los subsidios a los combustibles es una decisión histórica.
En 16 de las 24 provincias ecuatorianas había bloqueo de vías el lunes, según un reporte del Servicio Integrado de Seguridad ECU 911.


"Las vías están siendo tomadas en diversos puntos por grupos indígenas, y esto es lamentable", señaló el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín.


Y advirtió que si hay "cualquier intento de llegar a Quito o cualquier lugar, o de seguir obstaculizando las vías, las Fuerzas Armadas están atentas para impedir, para evitar que escale este nivel de violencia".


Las protestas dejan hasta el momento un civil muerto, 73 heridos (incluidos 59 uniformados) y 477 detenidos (la mayoría por vandalismo), de acuerdo con autoridades.


Diversos sectores sociales rechazan en las calles y carreteras desde el pasado jueves el desmonte de subsidios dispuestos por Moreno en el marco de un acuerdo firmado con el FMI para acceder a préstamos por 4.209 millones de dólares.


La medida generó el jueves alzas de hasta 123% en los precios de los combustibles más utilizados. El galón de 3,79 litros de diésel pasó de 1,03 a 2,30 dólares y el de gasolina común de 1,85 a 2,40 dólares.


"Es una situación muy difícil que podría llevarnos a situaciones de inestabilidad, con gobiernos que caen", expresó a la AFP el politólogo Simón Pachano, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) de Quito.


Antes de 2007, la dolarizada y petrolera nación ecuatoriana sufrió casi una década de inestabilidad política y protestas sociales que derivaron en el derrocamiento de tres mandatarios, dos de los cuales intentaron ajustes económicos.


Ante disturbios, en los que participan también estudiantes, trabajadores y opositores, Moreno decretó el estado de excepción, que además de movilizar a las Fuerzas Armadas les da atribuciones para restringir derechos como el de la libre movilidad e imponer la censura previa para la prensa.