Bergoglio - Papa FranciscoEl Papa Francisco, foto REUTERS

El periodista y escritor de investigación del semanario “L’Espresso”, Emiliano Fittipaldi, destapó un escándalo sin precedentes en el Vaticano que surgen luego del allanamiento a la Secretaría de Estado, el miércoles 2 del octubre.

 

“L’Espresso” publica 16 páginas de la pesquisa de los promotores de Justicia, Gian Piero Milano y Alessandro Diddi con revelaciones impactantes como la que da cuenta de que la Secretaría de Estado, gestiona en un fondo extrabalance de 650 millones de euros (725 millones de dólares) del Obolo de San Pedro, con donaciones de fieles de todo el mundo destinados a los pobres. El dinero sirve para llevar a cabo, como denomina el documento, negocios “opacos”.

 

El diario inglés, “Financial Times”, publicó el lunes pasado sus propias investigaciones sobre manejos “non santos” de funcionarios y mediadores vaticanos en la gestión de millones invertidos en proyectos de apartamentos de lujo en Londres, que en parte habrían sido financiados con dinero de Obolo de San Pedro.

 

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Los fiscales generales del Vaticano han detectado “graves indicios de peculado, estafas, abusos de oficio, reciclaje y autoreciclaje” y señala “gravísimos delitos, como la apropiación indebida, la corrupción y el encubrimiento”.

 

"Es evidente que la Santa Sede se encuentra frente a un escándalo que tiene pocos precedentes en la historia reciente", escribió Fittipaldi, que no dudó en definir sus hallazgos como "un tsunami devastador".


El periodista aseguró que los investigadores del Papa, Gian Piero Milano y Alessandro Diddi, piensan que han identificado "graves indicios de peculado, fraude, abuso de poder, reciclaje y autoreciclaje", mientras que otro informe del revisor general del Vaticano, también caído en sus manos, planteó "gravísimos delitos como apropiación indebida y corrupción".


Los negocios que terminaron bajo la lupa salpican al cardenal italiano Angelo Becciu, ex sustituto de la Secretaría de Estado. El ex secretario privado de Becciu, don Mauro Carlino es uno de los cinco funcionarios suspendidos. También resulta involucrado Peña Parra, pero en menor escala y para intentar de arreglar las irregularidades cometidas por su antecesor.
Los 650 millones de euros del Obolo de San Pedro, sostiene L’Espresso” habrían ido a parar en un 77% a filiales del Credit Suisse y gestionados en operaciones financieras que según el magistrado Revisor muestran “vistosas irregularidades”, además de abrir “escenarios inquietantes”.


Según L'Espresso, el escándalo financiero se remonta a tiempos anteriores a Francisco. Todo comenzó a finales de 2012, a partir de una operación del número dos de Benedicto XVI, papa emérito, el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado y su sustituto, Becciu. Entonces surgió la idea de invertir 250 millones de dólares en una plataforma petrolera frente a Angola -país africano donde Becciu había sido nuncio (embajador de la Santa Sede).