Evo Morales, Bolivia, REUTERSEvo Morales, REUTERS

A un día de su salida del poder el ex presidente de Bolivia Evo Morales volvió a cargar contra los principales dirigentes de la oposición, Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho. Los llamó "discriminadores y conspiradores" y consideró que "pasarán a la historia como racistas y golpistas".


"Ahora Mesa y Camacho pueden estar satisfechos", dijo Morales en ese momento, al denunciar un golpe de estado "cívico, político, policial".


Morales aseguró que "el mundo y (los) bolivianos patriotas repudian el golpe", en referencia a su abrupta salida del poder. "Muy agradecido con la solidaridad del pueblo, herman@s de Bolivia y el mundo que se comunican con recomendaciones, sugerencias y expresiones de reconocimiento que nos dan aliento, fortaleza y energía. Me emocionaron hasta hacerme llorar. Nunca me abandonaron; nunca los abandonaré", escribió.


La Paz, El Alto y Cochabamba, entre otras de las principales ciudades del país, registraban incidentes, mientras que muchos ciudadanos pedían ayuda a la Policía y las Fuerzas Armadas a través de redes sociales, sin demasiada fortuna.


En Villa Victoria, en Cochabamba, un grupo de desconocidos causó destrozos en la casa de Evo Morales, según mostró la emisora local Red Uno.


Las denuncias de saqueos e incendios se suceden sobre todo en El Alto, uno de los bastiones políticos de Evo Morales, así como en varios barrios de La Paz.


El lugar más atacado en la ciudad sede del gobierno boliviano es la zona sur, que en las últimas semanas fue donde más se sintió la huelga ciudadana en contra de la reelección de Morales, instigada por el dirigente opositor Fernando Camacho.

Incidentes en Bolivia, REUTERSProtestas el domingo por la madrugada, REUTERS

Bolivia se encuentra en una crisis política y social desde el día después de las elecciones generales del pasado 20 de octubre, cuando comenzaron las sospechas de un fraude para favorecer la reelección de Morales para un cuarto mandato hasta 2025.

Incidentes en Bolivia, REUTERS

Incidentes en Bolivia, REUTERS

Morales había anunciado nuevas elecciones este domingo por la mañana, tras más de dos semanas de huelgas ciudadanas en contra del fraude y enfrentamientos entre sus detractores y partidarios, además de los motines policiales en los dos últimos días.


Horas antes, un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) había advertido de graves irregularidades en los comicios generales en Bolivia, lo que contó con el aval del gobierno de los Estados Unidos.


Todo esto precipitó la salida de Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, empujados por el comando en jefe de las Fuerzas Armadas.