Bolivia, Jeanine Añez

El gobierno interino de Bolivia, que asumió el poder tras la renuncia del expresidente Evo Morales por presión de los militares, presentó el miércoles un proyecto de ley para convocar a elecciones y calmar la violencia que ha dejado 32 muertos desde los cuestionados comicios del 20 de octubre.

 

La Comisión de Constitución del Senado tratará el jueves el proyecto que declara nulas las elecciones de octubre e insta a designar nuevos miembros del Tribunal Supremo Electoral dentro de 15 días para que, tras los nombramientos, convoque a elecciones dentro de las primeras 48 horas.

 

"Con la finalidad de pacificar el país (...) el Gobierno bajo el liderazgo de la presidenta Jeanine Añez ha tomado la decisión de urgente necesidad nacional de elaborar una normativa excepcional que permita realizar un proceso electoral nacional transparente, con un órgano electoral creíble y profesional", señaló el proyecto de ley.

 

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Bolivia se encuentra dividida entre partidarios y opositores a Morales, quien gobernó el país por casi 14 años.

 

Morales renunció el 10 de noviembre presionado por manifestantes, grupos civiles, fuerzas de seguridad y aliados, así como por una auditoría internacional que encontró serias irregularidades en el recuento de los comicios y puso en duda la victoria del líder indígena.

 

Desde entonces, el gobierno interino de la ex senadora Añez ha luchado para apaciguar la violencia extrema, pero avivó algunas divisiones con abruptos cambios de las políticas de Morales, el primer presidente indígena del país.

 

"Hemos elaborado un proyecto base de ley. Probablemente pueda ser corregido, consensuado, enriquecido por todos los sectores que están involucrados en la lógica de pacificar el país y de elegir a nuestros gobernantes", afirmó Añez.

 

"Que elecciones va a haber en el país, sí, nosotros lo garantizamos", añadió.

 

El conflicto en la región de Cochabamba y la ciudad de El Alto ha sacudido al país sudamericano durante la última semana desde la partida de Morales, con enfrentamientos por el bloqueo de una planta de gas que dejó el martes ocho muertos.

 

El total de muertes en los disturbios tras las elecciones llegó a 32, según la Defensoría del Pueblo, la mayoría de ellas en los últimos 10 días.

 

El Ministerio de Defensa informó en la noche del miércoles que manifestantes afines al MAS cercaron la planta de la petrolera estatal YPFB en Senkata con la intención de tomar y dañar las instalaciones.

 

"Esta cartera de Estado exhorta a mantener la racionlidad para evitar enfrentamientos y fatalidades entre bolivianos, llamando una vez más al diálogo", dijo el ministerio en un comunicado.

Unas horas antes, en una conferencia de prensa, el ministro del Interior, Arturo Murillo, afirmó que Morales seguía avivando los disturbios y les enseñó a los periodistas un video de una llamada telefónica que incluye un audio supuestamente de Morales en el que da órdenes para realizar bloqueos.

 

 

"Ese es Evo Morales haciendo terrorismo de Estado (...) En las próximas horas presentaremos una demanda internacional sobre esto", dijo Murillo.

 

Desde México, Morales acusó al gobierno interino de usar una fuerza excesiva contra manifestantes pacíficos. Mostró un video de bolivianos muertos con rostros ensangrentados, diciendo que habían sido baleados por soldados.

 

Morales ha expresado su deseo de regresar para terminar su mandato, hasta el 22 de enero, pero dijo que le comentaron que Estados Unidos no quería que retornara a Bolivia.