Cura Eduardo Lorenzo, Agencia NAEduardo Lorenzo, NA

El cura Eduardo Lorenzo, acusado de abusar de cinco adolescentes en La Plata y que se suicidó el lunes pasado, había decidido hacerlo cinco días antes, el 11 de diciembre, cuando escribió la carta de despedida encontrada junto a su cuerpo, informó una fuente judicial. Belén Bertoli, hermana de Julián quién fue víctima del cura dialogó con RADIO LATINA.

 

"Queríamos justicia, queríamos verlo preso con un juicio oral. Que enfrente una condena. Lorenzo no era un Padre, era una basura. Esta gente elige ser lo peor de la sociedad, mi hermano tuvo que hacer público esto después del nacimiento de su hijo", dijo en diálogo con Ari Paluch en el ciclo "El Exprimidor".

 

"Fue muy doloroso y difícil el momento que pasó al declarar. Juli tenía 13 años cuando ocurrió", comentó.

 

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"Julián denunció que el sacerdote era muy carismático en lo público. Él elegía víctimas a través de grupos de scout, los invitava a cenas y citaba a chicos que algunos eran menores", reveló.

 

"Lorenzo le pedía que se acostaran juntos, se bañaban y se ponían pijamas juntos. Él odiaba a las mujeres, una noche le exhibió el miembro y mi hermano le hizo notar que estaba desnundo y hasta le pedía que deje sus actividades", detalló.

 

"La Iglesia niega a las víctimas y eso también es ser violento", cerró.

 

 

La decisión del sacerdote fue tomada el mismo día en que salió el resultado de las pericias psicológicas que determinaron que tenía una "personalidad psicopática perversa" y no luego de que la jueza Garmendia ordenara detenerlo.

 

Lorenzo, ex capellán del Servicio Penitenciario bonaerense, se suicidó de un balazo en el pecho en una dependencia de Cáritas de La Plata, donde se alojaba luego de que le concedieran una licencia.