Santiago Cafiero, Jefe de Gabinete, NASantiago Cafiero, Jefe de Gabinete, NA

El aumento que el Gobierno otorgará por decreto a cuenta de paritarias será al final inferior a lo esperado, de $ 3.000 en el sueldo de enero y de $ 1.000 en el de febrero.

 

Así lo adelantaron fuentes oficiales, las cuales confirmaron que el incremento regirá para todos los empleados públicos y privados.

 

El presidente Alberto Fernández presentará el decreto como un "piso" garantizado pero la suma, la mitad de lo que venía trascendiendo, refleja la resistencia mostrada por las empresas a pagarlo, en un escenario recesivo.

 

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Desde la Casa Rosada señalaron que el monto pretende ser un "marco de referencia", que de ninguna manera implica un tope para que luego se negocie en cada sector.

 

El decreto será publicado este sábado tras el anuncio de este viernes por la tarde desde Casa Rosada tras reuniones que mantuvieron para últimos detalles de la norma del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y los ministros de Economía, Martín Guzmán, y de Trabajo, Claudio Moroni.

 

Lejos de la vara inicial de los posibles $9.000 y por debajo de la base estimada en $6.000, la mejora a los trabajadores privados se constituye en una de las herramientas del Ejecutivo Nacional para atenuar la crisis, a inyección de consumo, con realce de que la mejora que se negoció con empresarios y sindicatos será remunerativa.

 

Según el borrador del decreto que estuvo circulando, será un incremento salarial mínimo y uniforme para todos los trabajadores y trabajadoras en relación de dependencia del sector privado.

 

El mismo será absorbido por las futuras negociaciones paritarias y no deberá ser tenido en cuenta para el cálculo de ningún adicional salarial previsto en el convenio colectivo o en el contrato individual de trabajo.

 

Asimismo, el aumento deberá consignarse en el recibo de haberes, como un rubro independiente denominado "incremento solidario".

 

Las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas que cuenten con Certificado MiPyME vigente, quedarán eximidas del pago de las contribuciones patronales con destino al Sistema Integrado Previsional Argentino, con relación al incremento salarial resultante del artículo 1, por el término de 3 meses o el menor plazo en que tal incremento sea absorbido por las futuras negociaciones paritarias.

 

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, resaltó que el objetivo de esta medida es "recomponer el bolsillo de los argentinos".

 

Cafiero rechazó que se trate de un bono, al explicar que se negoció una suma fija a cuenta que "haga subir los salarios de los que están más abajo".

 

Además, aclaró que los futuros aumentos en el marco del debate paritario "no pueden poner en peligro el funcionamiento" de los comercios y pequeños productores.

 

"Estamos buscando recomponer el salario de los que cobran menos", dijo, y sostuvo que con esa iniciativa se "busca superar la inequidad" por el impacto de la inflación, que subió casi 55% en 2019.

 

Sobre la temática salarial, el ministro coordinador recordó que el Gobierno está trabajando "sobre un método" donde los diferentes "actores sean parte".

 

Al respecto, recordó que "la semana pasada" se alcanzó "un gran acuerdo" sobre ese modo de trabajo, en el marco del encuentro mantenido con representantes de los sectores agropecuarios, comercio, la Unión Industrial, pequeñas y medianas empresas, movimientos sociales, la central obrera, entre otros.