Atentado a la AMIAAtentado a la AMIA, REUTERS

Parte de los archivos vinculados al atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) que tiene la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y que en 2015 se desclasificaron para poner a disposición de la Unidad Fiscal de Investigación que lleva el caso fueron encontradas entre basura y vidrios.

 

Así los encontró la nueva interventora, Cristina Caamaño, en un inmueble ubicado en la Ciudad. Hay 2 mil cajas de papeles y 5 mil escuchas.

 

Actualmente, muchos de estos registros se encuentran en un edificio en el que la falta de mantenimiento y abandono hacen peligrar el estado de las pruebas que aún noforman parte de la investigación.

 

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Muchos de estos archivos ocupan gran parte de un edificio de Capital Federal que posee la AFI. Los registros están rodeados de escombros, basura, vidrios rotos, paredes con humedad, conexiones eléctricas clandestinas y cables averiados.

 

La UFI AMIA a cargo de Sebastián Basso, Santiago Eyherabide y Roberto Salum logró digitalizar parte de la documentación pero aún queda más de la mitad de la información sin analizar y proteger.

 

Ahora, buscan como prioridad resguardar las pruebas que pueden haberse dañado por el estado de uno de los edificios en donde se guardan.

 

La ex presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, aportó la documentación de los servicios en marzo de 2015, después de la muerte del fiscal Alberto Nisman, quien por entonces estaba a cargo de la Unidad Fiscal AMIA.

 

En 2003 y 2007, Néstor Kirchner, también había puesto a disposición toda la información recolectada hasta entonces por Inteligencia. Estas desclasificaciones hicieron que haya miles de papeles, escuchas y videos en un depósito que, en la actualidad, no cumple con los requisitos necesarios para el resguardo de pruebas.