Miguel BoggianoMiguel Boggiano

Miguel Boggiano, CEO de Carta Financiera, analizó la situación del país luego de que el ministro Martín Guzmán enviara proyecto de ley para poder avanzar sobre la negociación de la deuda.

 

Respecto a si ve visible el acuerdo antes del 31 de marzo, reflexionó: "La fecha de 31 de marzo me parece razonable, aunque es probable que el mercado espere algún tipo de definición antes ya que al gobierno se le empiezan a acumular vencimientos muy rápidamente. Argentina tiene muy poco tiempo para poder llegar a conseguir un acuerdo sobre la deuda de manera rápida ya que necesita el consentimiento de los privados y que la fiesta crediticia global continúe un poco más. Creo que hay poco tiempo para eso y es difícil".

 

Consultado por El Cronista sobre si se puede lograr un acuerdo rápido satisfactorio, manifestó: "Cuando hay que negociar a las apuradas es difícil que se pueda hacer algo conveniente. Por más que Argentina consiga evitar el default inmediato, es decir, para marzo o abril y renegociar, dudo que la misma pueda ser muy favorable para Argentina. Incluso si así fuera, lo único que haría seria posponer el default uno o dos años más".

 

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"La ventana de tiempo para que te quieran seguir financiando se va cerrando a nivel global. Además, es difícil encarar la renegociación que necesita la Argentina en tan poco tiempo. Se dice que el Gobierno tiene un plan simple basado en la postergación de capital e intereses por un tiempo de 2 a 4 años mientras se espera que se crezca y luego se analizará como sigue. Creo que este plan tiene pocas chances de tener éxito ya que nadie quiere hablar de quita. Pero lo cierto es que Argentina necesita una quita, pero nadie te va a querer dar una quita como la que te sería conveniente en dos meses. Habrá que lucharla y vale recordar que fue muy desgastante la negociación que hizo Néstor Kirchner en su momento", manifestó.

 

Sobre su análisis respecto al plan económico del Gobierno, dijo: "Cualquier crecimiento de Argentina esta supeditado a lo que pase con la deuda. Aun así, hay que presentar un plan con perspectiva de crecimiento y creo que hasta ahora lo único que se hizo fue tratar de cerrar las cuentas fiscales para intentar reducir el déficit, que dicho sea de paso, habrá que ver si se termina en déficit cero primario en 2020. Creo que no se está mostrando de cómo se va a crecer y hasta ahora no se habló de ninguna política de crecimiento".

 

"En una Argentina en donde hay una inflación de 54%, bajar tasa significa tener tasa de interés real negativa que tiene otros problemas. Están muy limitadas en las herramientas. En cualquier país del mundo se aplican políticas como ampliar el crédito, pero no se puede hacer en Argentina ya que al peso no lo quiere nadie y porque hay mucha inflación. Por otro lado, tampoco se puede hacer un estimulo de demanda ya que no hay de donde sacar los fondos", opinó sobre la tasa del BCRA.

 

La inflación de 2019 fue la más alta en 28 años, sobre ello reflexionó": "No llegaron a pasar 20 años desde el 2001, si calculamos el dólar a $80 hoy, el peso perdió el 98% de su valor. Nadie quiere pesos porque la clase política en su conjunto han abusado de la impresión monetaria, haciendo que nadie quiera la moneda local. El argentino no le encanta el dólar, lo que quiere es que el fruto de su trabajo no se le derrita. Eso es un problema ya que cuando tenés esta situación, no se puede planificar ni ahorrar. Argentina tiene chances de resolver sus problemas, pero va a ser a través de reformas grandes".

 

Al finalizar dio su opinión sobre cuándo el país podría empezar a crecer: "Si se puede tener un arreglo razonable de la deuda, y se pudiera ingresar algunas reformas moderadas, Argentina tendría alguna chance de crecer. Hay que ver si esas reformas se dan y cuan pragmático termina siendo Alberto Fernández . Su primera medida fue super ortodoxa que fue achicar uno de los gastos principales del Estado, es decir, el de los jubilados. Se podrían haber hecho otras cosas como bajar el gasto político. Se atacó ese problema con todo el verticalismo que tiene el peronismo. Habla de cierto pragmatismo, pero con eso no alcanza".