Economía mundial, mirada del FMINuevo informe económico.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) brindó pronósticos para la economía mundial para los años 2020 y 2021. 

 

“En cierto modo, esta preocupante tendencia recuerda a la primera parte del Siglo XX, cuando las fuerzas combinadas de la tecnología y la integración condujeron a la primera época dorada, los felices años 20 y, finalmente, la catástrofe financiera”, comentó la jefa del organismo, búlgara Kristalina Georgieva.

 

Por su parte el Panorama Económico Mundial (WEO) de enero estimó un aumento del crecimiento de solo el 2,9% para el pasado 2019, y proyectó 3,3% para 2020 y 3,4% para 2021 (con una revisión a la baja de 0,1% para 2019-20 y de 0,2% para 2021, respecto del anterior informe de octubre).

 

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“La incertidumbre en torno a las políticas comerciales, las tensiones geopolíticas y la tensión característica de las principales economías de mercados emergentes siguieron imponiendo lastres a la actividad económica mundial -en especial la manufactura y el comercio- en el segundo semestre de 2019”, evaluó WEO.

 

En su informe, el FMI destacó actitud de los mercados por avances en acuerdos comerciales entre Estados Unidos y China.

 

"Los datos macroeconómicos mundiales aún no arrojan señales visibles de que se esté llegando a puntos de inflexión”, aunque destaca un conjunto de riesgos “menos sesgado a la baja”.

 

Alerta que los “riesgos a la baja” están: la agudización de las tensiones geopolíticas, particularmente entre Estados Unidos e Irán, el aumento del malestar social, un nuevo empeoramiento de las relaciones entre Estados Unidos y sus socios comerciales, y una profundización de las fricciones económicas entre otros países.

 

“La materialización de estos riesgos podría provocar un rápido deterioro de la actitud, que daría lugar a una caída del crecimiento mundial por debajo del nivel de base proyectado”, advierte FMI en el WEO.

 

Cómo solución, explicó: “Es indispensable lograr una cooperación multilateral más sólida y una combinación más equilibrada de políticas a nivel de los países, teniendo en cuenta el espacio monetario y fiscal disponibles”.

 

"Es necesaria una cooperación transfronteriza más estrecha en diversos ámbitos, para subsanar los problemas con el sistema comercial basado en reglas, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y apuntalar la arquitectura tributaria internacional”, destacó.

 

“Los mercados parecen haber interiorizado las perspectivas para la política monetaria de Estados Unidos y la decisión de la Reserva Federal de poner la orientación futura de esa política tras haber efectuado tres recortes en el segundo semestre de 2019”, comentó.

 


Respecto a las economías avanzadas, el informe proyectó que el crecimiento alcance el 1,6% en los años 2020 y 2021 (0,1 puntos porcentuales por debajo de lo señalado para 2020 en el informe de octubre), debido principalmente a revisiones a la baja en los casos de Estados Unidos, la zona del euro y el Reino Unido, y recortes en otras economías avanzadas de Asia, como Hong Kong.

 

EE.UU.: apuntan a un crecimiento de 2,3% en 2019 a 2% en 2020 y luego a 1,7% en 2021 (0,1 puntos porcentuales menos en 2020 con respecto a lo previsto en el informe de octubre).

 

Zona Euro: repuntará de 1,2% en 2019 a 1,3% en 2020 (una revisión a la baja de 0,1 puntos porcentuales) y a 1,4 en 2021.

 

Reino Unido: crecimiento estable del 1,4% en 2020 y suba a 1,5% en 2021.

 

Japón: se moderará de 1% de 2019 a 0,7% de 2020, indicó el informe, 0,1 y 0,2 p.p. más respecto al informe de octubre.


“El perfil de crecimiento también depende de que las economías de mercados emergentes relativamente saludables mantengan su desempeño sólido aun cuando las economías avanzadas y China continúan desacelerándose gradualmente hacia sus tasas de crecimiento potencial”, estimó el WEO.

 

El FMI espera que los efectos de la sustancial distensión monetaria en las economías avanzadas y de los propios mercados emergentes en 2019 sigan propagándose en la economía mundial en 2020.



La recuperación, explicó, debe estar: “Acompañada de un repunte del crecimiento del comercio” aunque el Fondo hace depender esos resultados, en gran medida, de la guerra comercial EEUU-China, del Brexit y también de las ramificaciones económicas “derivadas del descontento social y las tensiones geopolíticas”.

 

Economías de mercados emergentes: prevén que el crecimiento aumente a 4,4% en 2020 y a 4,6% en 2021, desde un nivel estimado de 3,7% en 2019.

 

Para las economías emergentes y en desarrollo de Asia se pronostican leves aumentos del crecimiento, de 5,6% en 2019 a 5,8% en 2020 y 5,9% en 2021, en gran parte por una revisión a la baja de la proyección para India, donde la demanda interna se ha desacelerado más marcadamente de lo previsto.

 

El crecimiento de India en 2019 estaría en 4,8%, y se proyecta que mejore a 5,8% en 2020 y 6,5% en 2021, y el de China disminuya levemente del 6,1% estimado para 2019 a 6,0% en 2020 y 5,8% en 2021.

 

La economía latinoamericana se recuperará en 2020 y crecerá 1,6% en 2020, impulsada por la mejora de Brasil, según el nuevo informe de Perspectivas de la Economía Mundial elaborado por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

 


El informe, presentado formalmente en el foro Económico de Davos, en Suiza, sostiene que la mejora que se producirá este año será a pesar del bajo nivel de inversión que tiene proyectado México y la incertidumbre reinante en Chile por las protestas sociales.

 

El organismo multilateral proyecta para 2020 que el crecimiento mundial sea de 3,3%, con una revisión a la baja de 0,1 puntos porcentuales respecto al informe anterior.

 

La revisión a la baja se debe principalmente a resultados inesperados negativos de la actividad económica en unas pocas economías de mercados emergentes, en particular India, que dieron lugar a una revaluación de las perspectivas de crecimiento correspondientes a los próximos dos años, a lo que se suma -en algunos casos- la problemática social desatada en 2019 en varios países.

 

Por el lado positivo, la actitud de los mercados se ha visto estimulada por indicios de que la actividad manufacturera y el comercio internacional están llegando a un punto de inflexión, por una reorientación general hacia una política monetaria acomodaticia, por noticias intermitentemente favorables acerca de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China, y por menores temores de que se produzca un Brexit sin acuerdo,sostuvo el FMI.