Perú, marcha contra indultoPeruanos marcharon contra indulto a Fujimori.

El presidente peruano, Martín Vizcarra, arriesgó sus fichas el año pasado cuando cerró el Congreso en medio de una dura batalla con legisladores aliados a la poderosa dinastía política Fujimori, que rechazaban un paquete de reformas anticorrupción.

 

Y esta semana Vizcarra sobrevivió al enfrentamiento y asestó a su enemigo el golpe político más fuerte que sufre en dos décadas, cuando Alberto Fujimori renunció a la presidencia por fax desde Japón en medio de un escándalo de corrupción.

 

En las elecciones legislativas del domingo, Fuerza Popular, el partido de Fujimori y su hija Keiko, obtuvo un estimado de 12 escaños en la cámara de 130, muy por debajo de los 73 asientos que tenía en el Congreso anterior.

 

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Solo cuatro de los 130 miembros del Congreso unicameral de Perú disuelto meses atrás recuperaron sus bancas tras las recientes elecciones parlamentarias, según datos oficiales citados por la prensa local.

 

Ricardo Roa en su columna de opinión para Clarín, analizó el panorama política de Perú y los presidentes que fueron apresados en diferentes causas de corrupción como el ex mandatario Kuczynski, invetigado por lavado, compra de votos en el Congreso y corrupción con Odebrecht. La empresa brasileña que repartió coimas por toda América Latina.

 

Otro de los presidentes acusado fue Ollanta Humala​, militar y fue izquierdista, y está acusado de lavado. Sobre esto, Roa agregó: "Estuvo nueve meses preso, como su esposa y tiene prohibido salir del país. Odebrecht también tocó a Alejandro Toledo, que fue el primer presidente indígena y escapó a Estados Unidos. Encarcelado, espera la extradición. Con Odebrecht murieron los populismos."

 

En el caso de Alan García, el analista comentó en el siguiente párrafo: "Muchos acá lo habrán olvidado o no lo vivieron. Pero en épocas de Alfonsín, parte del activismo estudiantil y toda la CGT de Ubaldini tenían un eslogan: “Ay patria mía, dame un presidente como Alan García”. García hizo dos presidencias. El eslogan refiere a los buenos tiempos de la primera, no al fin de fiesta que terminó con la híper de 1990: 7.700 por ciento. Otra vez Odebrecht: investigado por sobornos, García se pegó un tiro para no ir preso".

 

Al finalizar analiza la realidad social peruana: "Esa economía que crece por encima del promedio latinoamericano derrama poco para abajo y tira mucho para arriba. Y si esto no se transforma en violencia social, es porque la violencia de la corrupción y de la degradación institucional ocupan todo el primer plano".