Dieta cetogénica, alimentación, saludDieta cetogénica.

Actualmente, cada día más personas se interesan y preocupan por cuestiones referidas a la salud y, muy en especial, a nuevos hábitos de alimentación. Sin embargo, la dieta cetogénica sigue siendo un misterio por resolver para muchos. Aquí, te presentamos 10 cosas que deberías saber y que no podés dejar de tener en cuenta para tener todos los datos a mano.

 

La dieta cetogénica lleva al cuerpo a un estado de cetosis:
La cetosis es un estado fisiológico cuyo objetivo es generar una situación de cetosis (formación de cuerpos cetónicos) muy parecida al ayuno; que se consigue o mediante un aporte insuficiente de alimentos (la cantidad de energía de la dieta es menor que la requerida) o bien por una restricción de alimentos ricos en glúcidos (carbohidratos), y consumiendo alimentos ricos en proteínas o en grasas.

 

Hay muchas dietas cetogénicas, perono todas dan los mismos resultados:
Las hay muchas altas en grasas, bajas en grasas, muy bajas en grasas, hiperproteicas o normoproteicas. Existen muchas combinaciones para llevar al cuerpo a ese estado de cetosis, pero no todas son efectivas y seguras en el tratamiento del exceso de peso, por lo que en estos casos, es importante ponerse en las manos de un médico experto. Por ejemplo, las dietas hiperproteicas (hiper -en exceso-) pueden causar una sobrecarga de proteínas en el organismo, mientras que las que son altas en grasas, podrían hacer que el paciente tenga problemas de carácter cardiovascular, como por ejemplo la hipercolesterolemia. Generalmente las normoproteicas (muy bajas en grasas), a´portan muy buenos resultados.

 

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La dieta cetogénica, con seguimiento médico y pautas profesionales, es saludable:
La dieta cetogénica dio buenos resultados sobre pérdida de peso a corto y a largo plazo, y permite al paciente salir antes y por más tiempo del rango de obesidad si se hace un paralelismo con la dieta hipocalórica1. Desde los 2 meses, el grupo de dieta cetogénica presenta una media de IMC fuera de obesidad (IMC < 30 kg/m2), en tanto que el grupo de los pacientes de la dieta hipocalórica no lo logra nunca jamás a lo largo del tratamiento.

 

No lleva a pérdida de masa muscular, sino que la preserva mejor que la dieta hipocalórica:
De acuerdo a un estudio, CetoPnK, publicado en The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, cuyo objetivo era estudiar los cambios generados por la dieta cetogénica baja en grasa de PronoKal Group en la composición corporal de pacientes obesos mediante tres metodologías disrtintas, por cada 20 kg perdidos con esta dieta cetogénica baja en grasas, solo 1 kg es de músculo (5%); mientras que con la dieta hipocalórica, el 25% del peso perdido corresponde a masa magra/músculo.

 

Actualmente la dieta cetogénica tiene múltiples aplicaciones en tratamientos para la salud:
Las dietas cetogénicas alta en grasas y proteínas y bajas en carbohidratos se han mostrado efectivas en el tratamiento de la epilesia. En la actualidad se están investigando también sus beneficios en la mejora del rendimiento escolar o en el campo de las adicciones.

 

No hace daño al riñón o al hígado:
Contrariamente a lo que muchos pueden llegar a pensar, se detectó que determinadas dietas cetogénicas mejoran varias patologías como el hígado graso y por ende, ofrece al paciente una recuperación de las funciones del órgano afectado y una mayor estabilidad en los parámetros analíticos.

 

La dieta cetogénica puede resultar efectiva para eliminar la grasa localizada:
Debido a la especifidad que muestra esta dieta por la grasa, es muy buena en tratamientos que
requieran la eliminación de grasa localizada, por ejemplo, la de la zona abdominal que es muy perjudicial para la salud.

 

Se usa en ámbitos médicos desde hace más de 40 años:
La dieta cetogénica no es nueva y fue un concepto utilizado por Russell M. Wilder ya en 1921 . Luego, en 1971, la tesis “Ayuno Proteinado” del Prof. Blackburn le dio fundamento científico de lo que acabó siendo una tipología de dieta cetogénica, en esa oportunidad basada en el control estricto de la cantidad de proteínas que ingiere el paciente. Tres años más tarde, en 1974, médicos americanos empezaron ya a utilizar esta dieta, por lo que cuenta con casi de 100 años de historia y más de 40 como tratamiento.

 

Lleva al cuerpo a un estado de cetosis, no de cetoacidosis:
No tienen nada que ver. En tanto que la cetosis es un proceso metabólico natural que, controlado, ayuda a una rápida pérdida de peso, la cetoacidosis es una enfermedad que aparece mayoritariamente en pacientes con diabetes debido a un exceso de ácidos y cuerpos cetónicos en la sangre.

 

Genera efectos euforizantes, que motivan a seguir con el tratamiento, y no se pasa hambre:
Al cabo de 24 horas de no ingerir sustancias que proporcionen energía, el cuerpo inicia un proceso mediante el cual empieza a utilizar la energía que tiene almacenada en sus reservas de grasa. Esta situación genera en el paciente una sensación psicoestimulante que le motivará a seguir la dieta y evitará que pase hambre.