Sacerdote mexicano Marcial MacielSacerdote mexicano Marcial Maciel

La de los Legionarios de Cristo y su fundador, el sacerdote mexicano Marcial Maciel, es una de las peores historias sobre los abusos en la Iglesia Católica.

 

Los crímenes de Maciel han sido ampliamente documentados, e incluso reconocidos por los actuales miembros de la orden que él mismo creó.

 

A través de un comunicado publicado a comienzos de 2010, la orden desvinculó formalmente a su creador luego de reconocer que había abusado de numerosos menores.

 

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Nueve años después, los Legionarios de Cristo pusieron un número a la lista de víctimas. Fueron al menos 60 los menores abusados por el mexicano, que falleció en Estados Unidos en 2008.

 

Pero Maciel no era el único abusador, en el mismo documento que publicaron, los Legionarios admiten que los religiosos de la orden abusaron de 175 niños entre 1941 y 2019.

 

Uno de los sacerdotes acusados es Fernando Martínez, quien fue señalado por múltiples víctimas, entre ellas Biani López Antúnez, una mujer de 37 años que fue violada en la escuela de los Legionarios de Cristo al que ella iba en Cancún, México. López Antúnez narró lo que le sucedió al medio británico BBC, que publicó su testimonio como una acusación en primera persona contra el sacerdote.

 

López Antúnez fue una de primeras alumnas de un colegio que aún estaba en obras. El director del establecimiento era Martínez. Ni la niña ni sus padres lo sabían, pero Martínez había llegado a ese puesto a pesar de haber sido acusado de abuso sexual en otros colegios.

 

Según reveló la mujer en la BBC, el mismo Martínez habría pedido que no lo trasladaran al colegio en Cancún, ya que no se sentía "firme" para ponerse la frente del establecimiento tras las acusaciones pasadas.

 

"Empezó con besos en la mejilla que cada vez nos daba más ceca de la boca, como de forma accidental", explicó la mujer. El abuso iría incrementándose gradualmente hasta llegar a la violación, reveló.

 

"A veces nos hacía leer la biblia, nos daba hostias o jugaba con los símbolos sagrados para distraernos y confundirnos y poder abusar de nosotras. Las niñas salíamos llorando y nadie decía nada", contó.

 

López Antúnez detalló que por un tiempo no podía hacer más que llorar, sin entender muy bien que estaba pasando. La gravedad de lo que estaba sucediendo terminó por sentirse real cuando vio a otra víctima de Martínez con sus propios ojos.

 

"Me acuerdo muy bien de una vez que me hizo ser testigo de cómo violaba a otra niña más pequeña que yo, en la capilla de la escuela. Ahí me di cuenta de que esa pequeñita estaba sufriendo y que yo tenía que hacer algo por protegerla", agregó.

 

Fue luego de que una maestra la descubrió llorando y le pidió que escribiera una carta contando lo que le pasaba que López Antúnez se animó a contarles a sus padres. La orden retiró a Martínez de la escuela y lo enviaron a España.

 

Fue una de las víctimas de Martínez que López Antúnez no conocía la que hizo que el caso tomara estado público. Una mujer llamada Ana Lucía Salazar, actualmente conductora de la TV mexicana, quien denunció a Martínez ante las cámaras en 2019. La aparición de Salazar en los medios hizo que Martínez le enviara una carta a ella en la que le pedía disculpas por sus acciones.

 

"Sé que mi proceder de aquel entonces no estuvo a la altura de mi condición de sacerdote que debe acercar a las almas a él confiadas a Dios y máxime tratándose, como educador, de una persona con nuevas responsabilidades con las personas a él confiadas. No tengo justificante y lo deploro", escribió.

 

Según el testimonio de López Antúnez, Martínez, que actualmente tiene 80 años, estaría recluido en algún lugar de Roma.

 

La exposición de Salazar hizo que los testimonios contra él aparecieran por todas partes, incluido el de López Antúnez. La mujer informa en su artículo en la BBC que hasta los Legionarios de Cristo la contactaron, diciéndole que iban a investigar a Martínez.