Operativo antidrogas, cocaína, banda narcoDroga disimulada en rodillos.

La Policía Nacional de España bautizó como "Operativo Malena" a un procedimiento
antidrogas que terminó con las aspiraciones de éxito de una banda ultra profesional. Los integrantes de este grupo delictivo, mediante correos privados, mandaban cocaína desde Buenos Aires a Europa y, para mejorar logística, compraban éxtasis para importarlo a Argentina escondida en maquinaria.

 

Un negocio casi perfecto para estos narcos, que tenían bien ajustado. O casi: uno de los paquetes que debía llegar a España por la empresa DHL, con casi 20 kilos de cocaína, fue detectado por el inspector de la empresa de courier en su sede del barrio de Mataderos.

 

Esto sucedió el 13 de septiembre de 2019. Lo siguiente fue una investigación conjunta entre España y Argentina, trabajo coordinada por la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) con el juez en lo Penal Económico Ezequiel Berón de Astrada y el fiscal Jorge Dahl Rocha.

 

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En total hubo 12 detenidos en Argentina (los últimos cinco en enero) y tres en España (dos
colombianos y una rumana que dijeron haber sido contratados para retirar el envío).

 

La cocaína descubierta en septiembre en Buenos Aires fue reemplazada por una sustancia similar y se dejó seguir su camino hasta el destinatario, en lo que se conoce como una entrega controlada. El 30 de octubre llegó a España en un vuelo de Air Europa.

 

Se estima que no se trataba del primer envío de este tipo que hacía la banda porque el remitente del paquete (que contenía un cilindro metálico color negro) era el mismo que el de otros dos encomiendas detectadas anteriormente, también en 2019: una supuesta empresa ubicada en el microcentro porteño e inscrita como agente de transporte aduanero. Los dos envíos previos habían sido interceptados por la Policía de Australia, cuando arribaron a ese país.

 

Operativo antidrogas, cocaína, banda narcoDetección de drogas por escaneado.

 

Luego de esta entrega controlada a España se descubrió que la banda delictiva había enviado a Buenos Aires meses antes (en julio) una mercadería que había quedado trabada en el Puerto por problemas administrativos: los dueños no estaban registrados como importadores y no la podían retirar de Aduana, por lo que se dictó su bloqueo el 20 de agosto.

 

Cuando se revisó la encomienda, un rodillo industrial, se encontró lo más importante: 31,5 kilos de MDMA (éxtasis) en forma de cristal valuado -sin manufacturar- en medio millón de dólares.

 

Es un envío récord, tan grande que con "el material secuestrado se podían fabricar
1.100.000 pastillas, por valor de 18 millones de dólares en el mercado", aseguró este jueves en conferencia de prensa la comisaria Inés Cecilia Martínez, jefa de Drogas Peligrosas de la Federal.

 

Tal y como se había hecho previamente con el envío de cocaína a través de DHL, el éxtasis fue reemplazado por piedras y entregado a los compradores, que fueron seguidos y detenidos en un depósito de Isidro Casanova, en la provincia de Buenos Aires y en distintos domicilios de Capital Federal.

 

El trabajo para dar con los dueños del éxtasis no se hizo en un solo paso y para lograr el
objetivo se uso la figura de "agente revelador". Este hombre -un policía de la División
Operaciones Federales de la PFA- se camufló como representante de la empresa que la banda usaba como agente aduanero para los envíos de cocaína.

 

Bajo esta cubierta se convirtió en el nexo entre los narcos y el cargamento de éxtasis varado haciéndoles creer que, a través de él, podrían sacar la droga de la Aduana. Finalmente el 15 de noviembre los dueños de la droga se presentaron a sacarla de la Aduana.

 

Operativo antidrogas, cocaína, banda narco"Operativo Malena" en acción.

 

Pero ese día no lograron llevársela porque les dijeron que el despachante verificador asignado
tenía problemas de salud y no había ido a trabajar. Eso le dio tiempo a la Aduana y la Policía
Federal para hacer seguimientos e intervenir teléfonos y al juez para reemplazar el éxtasis por
piedras.

 

Todo se concretó de manera efectiva y rápida, entre el 15 y el 19 de noviembre, día en que el rodillo que había contenido el éxtasis salió de Aduana. Pero no llevaba solo piedras. En su interior también le habían colocado un GPS que enviaba su geolocalización cada hora.