Horror en Puerto Deseado, detenido, sospechosoOmar Alvarado y el lugar del crimen.

El principal sospechoso, acusado la violación de María Mercedes Subelza y el asesinato de su pequeño hijo de cuatro años en la playa Cavendish en Puerto Deseado, Santa Cruz se negó a declarar, de acuerdo a lo que informaron fuentes cercanas a la investigación.

 

El hombre, de 24 años, tiene esquizofrenia y manifestó que no recuerda nada de lo sucedido. El juez de la causa, Oldemar Villa, ordenó realizar una junta psiquiátrica para que los especialistas determinen si puede ser juzgado o es inimputable.

 

El joven, conocido como Omar Alvarado, se encuentra detenido en una dependencia policial de Caleta Olivia desde el sábado por la noche, luego de haber sido identificado por la víctima en una rueda de reconocimiento.

 

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Fuentes de la investigación aseguraron que Alvarado tiene antecedentes y había sido detenido el mes pasado tras ser denunciado por la "tentativa de homicidio" de un sobrino suyo, a quien atacó a golpes y dejó malherido. Según los investigadores, tras permanecer demorado algunas horas, el juez Oldemar Villa -el mismo que interviene ahora en este hecho- lo dejó en libertad.

 

El sábado por la noche, luego de quedar formalmente detenido por la violación de la mujer y el crimen del niño, el imputado le dijo a los investigadores que padecía esquizofrenia y que no recordaba lo que había ocurrido, por lo que se ordenaron distintos peritajes psicológicos y psiquiátricos a los cuales será sometido en los próximos días.

 

En este marco, el juez Villa ordenó hacer una junta psiquiátrica para que los especialistas determinen si el acusado por el crimen del nene y la violación de la mamá puede ser juzgado o es inimputable.

 

El detenido es vecino de la ciudad santacruceña donde ocurrió el hecho y fue encontrado gracias al identikit que elaboraron los investigadores a partir de la descripción de Subelza. Cuando allanaron su casa en el barrio conocido como "La Favela", la policía no encontró el cuchillo del ataque pero sí manchas de sangre y un perro, que fue un indicio clave para su detención. Es que la víctima declaró que un animal acompañaba a los dos hombres que la abordaron.